Marcelino Pérez, presidente de la Asociación Auto-Taxi, reclama en Onda Cero Salamanca medidas contundentes tras el siniestro protagonizado por un profesional, que dio positivo en estupefacientes.
La Asociación Auto-Taxi de Salamanca ha mostrado su más firme rechazo ante el incidente protagonizado por uno de sus miembros el pasado fin de semana, exigiendo medidas ejemplares para proteger la reputación del sector. Marcelino Pérez, presidente del colectivo, ha alzado la voz en Onda Cero Salamanca para defender la honorabilidad del gremio y ha reclamado una postura de "tolerancia cero" ante conductas que comprometen la seguridad vial.
El suceso, calificado como "excepcional" por los representantes de los taxistas, tuvo lugar en la madrugada del domingo 15 de febrero, concretamente a las 06:10 horas. El vehículo colisionó contra el bordillo elevado de la mediana en la glorieta Leonardo da Vinci, invadiendo posteriormente el sentido contrario de la circulación. Tras la intervención de la Policía Local, el conductor arrojó un resultado positivo en las pruebas de detección de sustancias estupefacientes.
Ante la gravedad de los hechos, la respuesta de la asociación ha sido inmediata y contundente. "Estamos vigilantes ante estas situaciones y exigimos el máximo castigo, tanto a nivel penal como a nivel administrativo", ha asegurado Pérez. La entidad ha iniciado gestiones directas con el Ayuntamiento de Salamanca, solicitando al concejal del área, Ángel Molina, que se apliquen las sanciones recogidas en la ordenanza municipal "al máximo posible".
Las demandas del sector van más allá de la sanción económica. La asociación ha pedido explícitamente el despido inmediato del trabajador y ha abierto la puerta a que se le impida ejercer la profesión si así lo determina la normativa. "Si tiene que estar inhabilitado para conducir un vehículo de taxi, pues que esté la temporada que marque la ley", ha sentenciado Pérez en declaraciones a Onda Cero Salamanca.
Finalmente, desde la agrupación han querido recordar a la ciudadanía que este tipo de comportamientos "no suele ser habitual" en un servicio público esencial. Pérez ha reiterado que los profesionales del taxi están sujetos a los mismos controles de alcohol y drogas que cualquier otro conductor, cumpliendo sus obligaciones con la responsabilidad añadida que implica el transporte de viajeros.