La decoración, la espectacular barra de bienvenida y la propuesta culinaria de Helio Flores marcaron esta velada ya tan tradicional como esperada
La noche de ayer quedará en el recuerdo de quienes eligieron Los Álamos Gastrolab para celebrar el amor y San Valentín en mayusculas. El establecimiento se transformó en un escenario único, cargado de detalles y sorpresas, donde cada rincón invitaba a vivir una experiencia sensorial pensada al milímetro.
Desde la llegada, los comensales eran recibidos por un espacio especialmente ambientado para la ocasión, que daba paso a una espectacular barra decorada al detalle. Allí, los asistentes pudieron disfrutar de sabrosos aperitivos que abrían boca a una velada que prometía, y cumplía, emociones fuertes. Todo llevaba el inconfundible sello de Helio Flores y su equipo, tanto en la puesta en escena como en la propuesta gastronómica.
Ya en mesa, el amplio y variado menú sorprendió por su creatividad y equilibrio, con platos concebidos para enamorar y despertar los cinco sentidos: el tacto, el gusto, el olfato, el oído y la vista. La combinación de sabores, aromas y texturas convirtió la cena en una experiencia completa, en la que no faltaron las conversaciones cómplices, las risas compartidas y las miradas cargadas de significado.
La velada culminó con un brindis especial, copas en mano, celebrando el amor y los momentos que, como señalaron algunos asistentes, “se relatan con pasión y se guardan en la memoria”.
Desde el propio restaurante han querido agradecer la confianza depositada en esta fecha tan señalada:
“Desde Los Álamos queremos agradecer a todos nuestros comensales por compartir con nosotros una noche mágica de San Valentín. Fue una velada pensada para despertar cada uno de los sentidos. Disfrutamos juntos de un espacio especialmente decorado para la ocasión, de exquisitos platos creados para enamorar y de esas conversaciones que fluyen entre risas y miradas cómplices. Cerramos la noche con buenas copas, brindando por el amor y por momentos que se relatan con pasión y se guardan en la memoria. Gracias por permitirnos ser parte de sus historias”.