Espectáculo multipremiado de Wayne McGregor para el Royal Ballet de Londres. La obra adapta tres novelas de Virginia Woolf con música de Max Richter.
La oferta cultural de Salamanca suma una cita de prestigio internacional este fin de semana. Los Cines Van Dyck continúan con su apuesta por acercar grandes eventos artísticos a sus salas y retransmitirán este sábado 14 de febrero, a las 18:00 horas, el ballet Woolf Works. Se trata de una producción del Royal Ballet de Londres que fue grabada en directo apenas unos días antes, el pasado lunes 9 de febrero, en la Royal Opera House.
Esta obra, creada por el coreógrafo Wayne McGregor, se aleja del ballet clásico tradicional para adentrarse en un lenguaje más teatral y contemporáneo. Estrenado originalmente en 2015 y galardonado con el prestigioso premio Olivier, el espectáculo rinde homenaje a la figura y la literatura de la escritora británica Virginia Woolf. La propuesta cuenta con la música del compositor Max Richter, conocido por su capacidad para mezclar la orquesta tradicional con la electrónica, quien este año aspira al Oscar por la banda sonora de Hamnet.
El ballet se estructura en un tríptico donde cada acto se inspira en una de las obras fundamentales de la autora modernista. La primera parte, titulada I Now, I Then, adapta la novela La señora Dalloway (1925), explorando temas como la nostalgia y la represión sexual. Un detalle destacado de este segmento es la inclusión de la voz real de la propia Virginia Woolf, extraída de la única grabación que se conserva de ella, que sirve para entrelazar la ficción con la biografía de la escritora.
La segunda parte, Becomings, ofrece un cambio radical de registro. Basada en Orlando (1928), la puesta en escena apuesta por una estética oscura y minimalista, con uso de láseres, para evocar el viaje a través de los siglos y la identidad fluida del protagonista. Finalmente, la obra cierra con Tuesday, un acto elegiaco inspirado en Las olas (1931) y en el trágico final de la propia Woolf. Esta última sección se caracteriza por su simbolismo y la presencia constante del imaginario submarino.
Desde los Cines Van Dyck avanzan que esta producción supone el regreso a las tablas de un clásico moderno del repertorio de la compañía londinense. McGregor, Coreógrafo Residente del Royal Ballet, ha buscado con este trabajo no una narración literal, sino capturar el espíritu innovador, el «flujo de conciencia» y los mundos interiores que definieron la literatura de Woolf.