El Casino Mirobrigense, O.C, Pabellón Avda. Conde Foxá, Restaurante asador Castilla y Palacio de Montarco ofrecen música en directo y Dj para estar junto a familiares y amigos en las carnestolendas.
En Ciudad Rodrigo, donde el pulso del Carnaval late desde hace siglos al ritmo de encierros, capeas y festivales, la hostelería local vuelve a desempeñar un papel silencioso pero decisivo: el de sostener, ampliar y diversificar la experiencia festiva. Diversos establecimientos de la ciudad han aunado esfuerzos para ofrecer una programación musical y alternativa que acompañe —sin competir— al protagonismo indiscutible del rito taurino.
El Casino Mirobrigense, el Pabellón de la avenida Conde de Foxá, OC, el restaurante-asador Castilla y el Palacio de Montarco encabezan esta iniciativa conjunta, articulada en torno a actuaciones en directo, sesiones de DJ y propuestas pensadas para el encuentro intergeneracional. Son espacios concebidos no solo como escenarios de ocio, sino como lugares de convivencia, donde familias, grupos de amigos y visitantes pueden prolongar la celebración en un ambiente distendido y seguro durante las carnestolendas. Pudiendo hacer un alto en el camino para comer algo el Bar Plaza en pleno corazón festivo.
Lejos de pretender eclipsar la tradición taurina —auténtico eje simbólico y emocional del Carnaval del Toro—, la iniciativa nace con un espíritu complementario. Se trata, más bien, de ensanchar la oferta festiva y de responder a una realidad cada vez más diversa: la de quienes buscan disfrutar del ambiente carnavalesco desde otras formas de socialización cultural y musical.
Detrás de esta programación existe, además, un notable esfuerzo organizativo y económico por parte de hosteleros y entidades privadas, que asumen la inversión necesaria para atraer público, garantizar el control de aforos y ofrecer actividades capaces de sostener la vitalidad nocturna durante varios días consecutivos. Su objetivo es doble: proporcionar servicio a los miles de visitantes que llegan a la ciudad amurallada y, al mismo tiempo, contribuir a dinamizar el tejido económico local.
No es casual que buena parte de estos espacios se sitúe en el entorno inmediato del singular coso taurino efímero, levantado artesanalmente cada año por los propios mirobrigenses y reconocido como Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León. Esta proximidad física refuerza la idea de convivencia entre tradición y modernidad, entre el ceremonial taurino y las nuevas formas de ocio urbano.
Así, mientras el albero concentra la tensión ritual de la fiesta, la música y la hospitalidad prolongan su eco en las calles adyacentes, recordando que el Carnaval de Ciudad Rodrigo no es solo espectáculo, sino también encuentro, comunidad y celebración compartida.
La programación musical arrancará el viernes y se prolongará, sin interrupciones, a lo largo de todo el Carnaval. Por la cabina de OC se irán turnando algunos de los nombres habituales de la escena local: Alex Díez, Antonio Salgado, Eisier, Huguix y Andrés Grande. Su presencia garantiza una continuidad sonora que acompaña el flujo natural de estos días —de la animación diurna al pulso nocturno— manteniendo viva una atmósfera donde la música no actúa como mero fondo, sino como verdadero eje de la experiencia colectiva.
Fiel a su apuesta por la música en vivo, OC reserva además un espacio destacado para las actuaciones en directo durante el domingo y el lunes de Carnaval, en dos momentos que ya forman parte del ritual festivo: el vermut y el tardeo.
El domingo 15, a las 13:00 horas, será el turno de Sergio Lucas, encargado de inaugurar la ronda de conciertos con una actuación concebida para ese instante luminoso del mediodía carnavalesco, cuando la ciudad parece respirar entre un festejo y el siguiente. Esa misma jornada, ya en sesión de tardeo (18:00 horas), KLdelaisa & José Bermu tomarán el relevo con su propuesta de flamenco fusión, una mezcla de raíz y modernidad destinada, más que a escucharse en silencio, a vivirse en movimiento.
El lunes 16 la programación invertirá su orden, como si el propio Carnaval jugara a permutar sus ritmos antes de despedirse. A las 13:00 horas, KLdelaisa & José Bermu abrirán el Vermut OC, mientras que a las 18:00h. cerrarán las actuaciones Sergio Lucas y Manuel, poniendo el broche musical a dos jornadas donde la celebración encuentra también su vertiente más abierta, convivial y contemporánea.
Baile de adultos sábado 14 febrero:
Baile disfraces infantiles domingo 15 febrero:
Baile disfraces mayores lunes 16 febrero:
Las actuaciones comenzarán alrededor de las seis de la tarde y contarán cada día con un nombre distinto. El viernes 13 abrirá el ciclo Son de Sal; el sábado 14 será el turno de DJ Canela; el domingo 15 llegará la rumba de Rumba Stress; el lunes 16 tomará el relevo Salamenco; y el martes 17, como cierre, volverá a sonar Rumba Stress.
Con esta programación, el Asador Castilla se suma al espíritu plural del Carnaval, ofreciendo un lugar donde la música, la conversación y el ambiente festivo se dan la mano, en uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.
El histórico enclave ha diseñado una programación específica dirigida a un público adulto que busca un entorno cuidado, confortable y de calidad para disfrutar del ambiente festivo. La propuesta arrancará el viernes 13 con una sesión inaugural a partir de las 20:00 horas y continuará el sábado y domingo desde las 17:00, con ambientación musical y servicio continuado.
El lunes 16 tendrá lugar la jornada de clausura, también desde las 17:00 horas, destacando a partir de las 20:00h. el concierto en directo de LaSal Band, formación especializada en repertorio pop-rock de las décadas de los ochenta y noventa, acompañado de sesiones de DJ antes y después de la actuación.
La organización subraya, además, las ventajas del espacio interior del Palacio de Montarco, que permite disfrutar del Carnaval en un entorno protegido, elegante y climatizado, consolidándose así como una alternativa de ocio de referencia dentro de la programación paralela de estas fiestas.
Es el lugar ideal para degustar de bocadillos y raciones, durante el resto del año hay mucha más variedad para compartir con amigos y familiares, adaptándose los días de Carnaval a una carta más reducida para que el cliente no tenga que esperar demasiado y no colapsar la cocina, pues son días que lo que se quiere es algo rápido para calmar el hambre.
Puedes encontrar bocadillos, raciones y pinchos disfrutando en plena Plaza Mayor de un reformado local con un ambiente apropiado para un momento de descanso y buen ambiente