El candidato naranja carga duramente contra sus rivales, a los que califica de "perfectos inútiles", y advierte de que la provincia se enfrenta a la pérdida de miles de empleos por la inteligencia artificial
Ciudadanos Salamanca ha confirmado oficialmente este miércoles que Fernando Castaño será el cabeza de lista de la formación a las Cortes de Castilla y León por la provincia. El candidato se presenta a los comicios "dispuesto a dar la sorpresa" en un escenario político que, según su análisis, presenta retos mayúsculos de los que "no se está tomando conciencia".
Castaño ha protagonizado una presentación marcada por la crítica directa hacia el resto de fuerzas políticas. El candidato sostiene que las soluciones de futuro no pueden venir del Partido Popular, al que acusa de llevar "cuarenta años sin renovarse", ni de Vox, formación sobre la que ha vertido sus declaraciones más contundentes.
El coordinador de Ciudadanos ha puesto de manifiesto lo que considera una "falta de apoyos" de Vox a los presupuestos autonómicos y sus "incongruencias constantes" sobre la entrada en los gobiernos. "Nada me agradaría más que darle la sorpresa a Vox y bajarlos del guindo", ha asegurado Castaño, añadiendo una dura sentencia: "Van de sobrados y luego son unos perfectos inútiles".
Para ilustrar su postura, el candidato ha recurrido a un aforismo de Oscar Wilde: "Una persona inteligente se puede sobreponer a un fracaso, pero un tonto no se sobrepone jamás a su éxito".
Tampoco han escapado a su análisis el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, ni el Partido Socialista. Sobre el primero, ha ironizado señalando que "de los logros de los que presume, todos fueron gracias a Ciudadanos", incluyendo el hecho de que "será su último mandato". Respecto al PSOE de Castilla y León, ha lamentado que, pese a sus casi 150 años de historia, "no sabe cómo emanciparse de Sánchez".
En un tono más personal, Castaño ha recordado el que define como "el peor momento de su vida política", asegurando que fue "salvado por una manifestación de hosteleros" que coreaban el lema 'Fernando al Mando'. "Aquello no me lo esperaba, y me salvó", ha confesado.
El candidato ha reivindicado su defensa de la eficacia frente a las "restricciones sin sentido" impuestas durante la crisis sanitaria. "Se trató de culpar a los hosteleros, cuando al final se demostró que salvaron vidas. Los contagios sin control se produjeron en fiestas, en pisos y en reuniones familiares", ha afirmado.
Mirando al futuro, Castaño ha querido desviar el foco de la política de bloques para centrarlo en desafíos "desconocidos hasta ahora". Más allá de las inundaciones, los incendios o la crisis económica, el candidato ha señalado a la inteligencia artificial como el gran reto inmediato.
Su pronóstico para la provincia es preocupante: "Van a desaparecer todos los empleos relacionados con la programación, y sólo en Salamanca son varios miles de empleos". Castaño advierte que, tras este sector, vendrá la destrucción de muchos otros puestos de trabajo y lamenta la inacción generalizada: "No veo al resto de partidos concienciados de la gravedad del problema, y es muy serio. Adaptarnos al nuevo mundo corre prisa".