En un comunicado oficial, la entidad admite tensión verbal pero denuncia que uno de sus jugadores fue agredido por personal del equipo rival. Asimismo, lamentan la falta de interés del Monterrey por el estado del futbolista afectado
El Club Deportivo Villares de la Reina ha emitido un comunicado oficial para ofrecer su versión de los hechos tras los incidentes ocurridos en el partido de Provincial de Aficionados disputado en el anexo del Reina Sofía frente al Real Salamanca Monterrey C.F. La entidad ha querido salir al paso de las informaciones vertidas recientemente, negando la existencia de agresiones y asegurando ser la "parte directamente perjudicada".
En su escrito, el club manifiesta su "firme malestar" ante el cuestionamiento de su actitud y defiende una trayectoria de casi 25 años trabajando por la deportividad. Según la versión del Villares de la Reina, tras la situación generada en el encuentro, "en ningún caso se produjo agresión física alguna, ni hacia el equipo arbitral ni entre jugadores". La entidad sostiene que únicamente existió un "intercambio verbal y algún empujón aislado", motivado exclusivamente por el afán de separar y evitar una escalada de tensión.
El comunicado denuncia la difusión de "publicaciones sesgadas y no plenamente veraces" en redes sociales y prensa local que, a su juicio, se han realizado "sin contraste previo". Frente a las afirmaciones sobre contusiones sufridas por el rival, el CD Villares de la Reina asegura que uno de sus jugadores presenta "una marca de haber sido cogido por el cuello por personal del Real Salamanca Monterrey C.F.", además de un arañazo.
Según denuncia el club en su escrito, fechado a 9 de febrero de 2026, uno de sus jugadores fue víctima de una "agresión física" durante el encuentro. El comunicado detalla que el futbolista recibió un "puñetazo en el ojo izquierdo" propinado por un integrante del equipo rival. Las consecuencias descritas por la entidad incluyen una brecha en el párpado, un hematoma, pérdida de visión, desorientación y mareo.
La gravedad de las lesiones requirió la intervención de los servicios sanitarios. Tras una primera atención en los vestuarios del recinto, el jugador tuvo que ser trasladado en ambulancia a un centro asistencial concertado por la mutua. El parte médico citado por el club prescribe un reposo mínimo de 72 horas y advierte de la existencia de "riesgo de desprendimiento de retina", por lo que será necesaria una nueva revisión (VER VÍDEO).
Asimismo, el club lamenta la falta de interés por parte de la otra entidad. "Hasta la fecha de emisión del presente comunicado, no hemos recibido ninguna muestra de interés por el estado de nuestro jugador lesionado, ni por parte de los responsables del club rival, Real Salamanca Monterrey C. F., ni por parte del colectivo arbitral", reza el texto.
El C.D. Villares de la Reina se muestra especialmente crítico con la actuación arbitral. La entidad lamenta que la acción no fuera sancionada, alegando el equipo arbitral "no haber observado la acción". Sin embargo, el club califica de "especialmente grave" que ningún miembro del trío arbitral se aproximara para interesarse por el estado del jugador lesionado, incluso cuando este "continuaba sangrando".
El comunicado también aclara las circunstancias de las protestas posteriores. Según la versión del club, un compañero de equipo, que es además hermano del jugador lesionado, recriminó al árbitro su falta de atención hacia el herido, lo que resultó en su expulsión. La entidad asegura que esta sanción se produjo "sin causa objetiva aparente" más allá de la exigencia de atención médica.
Finalmente, el club reconoce que varios de sus jugadores manifestaron su desacuerdo de "forma airada" mediante gestos y palabras, pero niega tajantemente cualquier tipo de violencia física por su parte. "En ningún momento se produjo agresión física alguna", sentencia el escrito, insistiendo en que sus futbolistas se limitaron a reclamar asistencia para su compañero y la sanción disciplinaria correspondiente a la acción violenta.
Desde la directiva del Villares se recalca que desarrollan de forma continua reuniones de concienciación para erradicar comportamientos violentos. "Del mismo modo que rechazamos de forma tajante cualquier actuación violenta, no permitiremos que se ponga en duda nuestro compromiso", afirman. Esta postura y la versión de los hechos ya han sido trasladadas formalmente al Presidente del Comité Técnico de Árbitros de Salamanca.