Alejandra Rodríguez Moreno compite en el certamen nacional XIV edición del Premio Promesas de la alta cocina con una propuesta culinaria basada en productos salmantinos
Alejandra Rodríguez Moreno, estudiante del Centro Integrado de Formación Profesional (CIFP) Rodríguez Fabrés, ha logrado clasificarse entre los 50 alumnos de toda España seleccionados para la XIV edición del Premio Promesas de la alta cocina. La joven salmantina ha superado la primera fase de este prestigioso certamen organizado por la escuela Le Cordon Bleu Madrid y se encuentra actualmente en la etapa de votación popular con un plato que rinde homenaje a los ingredientes de la tierra.
La clasificación ha supuesto una sorpresa para la propia estudiante, quien cursa actualmente el segundo año del grado superior. Según explica en esta entrevista, su participación no fue algo planeado con gran antelación, sino fruto de la sugerencia de un profesor el curso pasado. "Llegó el curso y tras habalr con varios profesores, me animaron", ha explicado con naturalidad. La noticia de su pase a la siguiente ronda fue recibida con humildad: "Fue un poco inesperado porque tampoco creo que sea yo aquí la mejor del mundo", confesó Alejandra, quien ahora afronta el reto de competir con estudiantes de todo el país.
La vocación de la alumna viene de lejos, fraguada entre recuerdos familiares junto a su padre y su abuela. "“Cocinaba con mi padre, especial postres.Tengo el recuerdo de que a mí me preguntaban de pequeña que qué quería ser de mayor, y yo decía: cocinera de magdalenas", ha rememorado sobre sus inicios, marcados por la curiosidad infantil en la cocina doméstica que ha derivado en una formación profesional rigurosa.
Para superar esta fase del concurso, las bases exigían la elaboración de un plato con un ingrediente principal obligatorio: la codorniz rellena. Además, los aspirantes debían utilizar productos de temporada y vinculados a su zona geográfica. Alejandra ha tenido que agudizar el ingenio para adaptar la despensa local a las exigencias de la alta cocina.
"Pensando en Salamanca seleccioné la papada ibérica, las castañas y las setas, que aunque las uses hidratadas se consideran frescas", ha detallado la estudiante sobre la composición de su receta. El resultado es un plato técnico que combina la tradición del producto charro con la ejecución académica exigida por el certamen. En este vídeo, puede verse su elaboración.
A pesar de su éxito con este plato salado, Alejandra reconoce que su verdadera pasión y creatividad fluyen mejor en el mundo dulce. "Yo ahora mismo soy más creativa en lo que es la pastelería", ha asegurado, comparando esta disciplina con las matemáticas por su precisión, aunque valora la formación integral: "Me gustaría mucho saber llegar a todo, quiero aprender de todo".
Lejos de buscar la fama mediática o los grandes focos de la gastronomía de vanguardia, la estudiante del CIFP Rodríguez Fabrés asegura que su prioridad no es trabajar en un restaurante de renombre si eso implica estar "vacío", sino encontrar un lugar donde se respete el producto y exista un buen ambiente laboral.
Su meta a largo plazo se aleja de los fogones de un restaurante para centrarse en las aulas. "Quiero opositar para ser profesora", ha afirmado con claridad. Su intención es devolver lo aprendido y guiar a las futuras generaciones: "Me encantaría ser una persona que ayudase a la gente a mejorar, no solo enseñarles, sino empujarles a que ellos inventen".
El concurso se encuentra actualmente en una fase decisiva. El público puede apoyar la candidatura de Alejandra a través de la votación online, que permanecerá abierta hasta el próximo 20 de febrero. El apoyo del entorno ha sido fundamental para la estudiante: "Tengo muchísimo apoyo de toda mi familia, de las familias de mis amigas... siento que toda la gente de mi alrededor, incluso la gente que no es de mi alrededor, me está mostrando mucho apoyo".
Los premios a los que optan los candidatos son de gran calado para su futuro profesional con un primer premio: Una beca del 100 % para estudiar un diploma en Le Cordon Bleu Madrid, valorada en más de 24.000 euros, y 1.500 euros para el centro educativo del alumno. El segundo premio es una beca del 100 % para estudiar un certificado en la misma escuela y una ayuda económica para el centro de estudios. Puedes ayudarla con tu voto en este enlace.
"Ganes o no en un concurso, solo con el hecho de presentarte a ellos ya ganas mucho", ha concluido Alejandra, valorando la experiencia y el aprendizaje adquirido durante el proceso de creación y grabación de su receta.