La Junta Directiva, presidida por Antonio Rubio Blasco, mantiene su composición paritaria tras las elecciones de noviembre y anuncia la celebración del IV Congreso de Pequeños Animales en junio
El Colegio Oficial de Veterinarios de Salamanca ha oficializado el inicio de una nueva andadura institucional tras la celebración de elecciones el pasado mes de noviembre. La entidad apuesta por la continuidad, ya que la Junta Directiva ha quedado constituida por los mismos miembros que han gestionado el órgano colegial durante los dos mandatos anteriores.
El equipo de gobierno destaca por su carácter paritario, formado por cuatro veterinarias y cuatro veterinarios que abarcan diversos ámbitos del ejercicio profesional, desde la administración pública hasta la clínica privada y la industria. Al frente de la institución se mantiene Antonio Rubio Blasco como presidente, quien ejerce profesionalmente como Director Técnico de Matadero e Industrias Alimentarias de la Consejería de Sanidad.
El organigrama del Colegio se completa con profesionales distribuidos en áreas clave para el funcionamiento de la institución:
Entre los objetivos inmediatos, la directiva se encuentra inmersa en la organización del IV Congreso de Pequeños Animales de Castilla y León, un evento de relevancia regional que tendrá lugar en Salamanca los próximos días 5 y 6 de junio.
Sin embargo, uno de los retos más significativos para los próximos cuatro años es la colaboración directa con la Universidad de Salamanca (USAL). El Colegio ha manifestado su compromiso para contribuir al desarrollo del Grado de Veterinaria que próximamente se implantará en la provincia, asegurando así una vinculación estrecha entre el ámbito académico y el profesional.
Más allá del ámbito provincial, la corporación mantiene una agenda reivindicativa alineada con el Consejo General de Colegios Veterinarios de España. Entre las demandas históricas que seguirán defendiendo destacan la modificación del Real Decreto de Medicamentos Veterinarios, el reconocimiento oficial de consultorios, clínicas y hospitales veterinarios como Centros Sanitarios, y la lucha por la inclusión de la Veterinaria como especialidad en el Sistema Nacional de Salud.
Asimismo, continúan exigiendo una medida económica clave para el sector: la reducción del IVA del 21%, solicitando su equiparación al tipo impositivo que se aplica al resto de profesiones sanitarias.