El incidente ha ocurrido durante la madrugada de este viernes en la parte baja del Parque Botánico, sin causar daños personales. Los Bomberos han asegurado la zona y el Ayuntamiento prepara ya un proyecto de intervención urgente para rehabilitar la estructura.
Parte de un muro perteneciente al conjunto de una noria del siglo XVIII, ubicada en las huertas del antiguo monasterio de San Vicente, se ha venido abajo afectando tanto a la acera como a una parte de la calzada. El suceso se ha producido en la madrugada de este viernes en la calle Vaguada de la Palma de Salamanca.
La estructura dañada se encuentra situada específicamente en la zona baja del Parque Botánico, en la ladera del Cerro de San Vicente. A pesar de la aparatosidad del derrumbe, el Ayuntamiento de Salamanca ha confirmado que no se han producido daños personales ni materiales a terceros.
Tras el incidente, efectivos del parque municipal de Bomberos se han desplazado hasta el lugar para realizar labores de saneamiento. Los trabajos han consistido en la retirada de aquellas piedras que habían quedado en una posición inestable en la parte alta del muro, con el fin de eliminar el riesgo de nuevas caídas sobre la vía pública.
Asimismo, se ha procedido a liberar la calzada de los escombros de menor tamaño. Sin embargo, permanecen en la zona algunas piedras de gran envergadura que requieren el uso de maquinaria pesada para su retirada. Debido a esta situación, la circulación se ha visto alterada:
Los servicios de mantenimiento municipales están trabajando en la retirada de la tierra y las piedras desprendidas. Según han informado fuentes municipales, este material será debidamente acopiado para su utilización en la posterior restauración del muro.
Técnicos del área de Urbanismo han realizado una visita de inspección durante la mañana de este viernes para evaluar el alcance de los daños. Actualmente, ya se encuentran trabajando en la redacción de un proyecto de intervención urgente para consolidar y recuperar la estructura.
Cabe destacar que, a pesar del derrumbe del muro perimetral, el engranaje de la noria de sangre, elemento central de este conjunto patrimonial del siglo XVIII, no se ha visto afectado por el colapso.