Además, llegan los parquímetros con pago por tarjeta y se mantienen las tarifas actuales.
La Comisión de Bienes y Contratación del Ayuntamiento de Salamanca ha dado luz verde a una transformación significativa en la movilidad urbana al proponer la adjudicación del nuevo contrato para la gestión del estacionamiento regulado (ORA). Este acuerdo, que tendrá una vigencia de ocho años prorrogables por dos más, trae consigo una modernización tecnológica integral del servicio y una reordenación del mapa de aparcamiento en la ciudad, extendiendo la regulación a nuevas zonas del casco histórico y barrios aledaños.
El nuevo contrato estipula un canon anual de 1.907.000 euros a favor del Consistorio por el servicio de estacionamiento, mientras que el coste del servicio de grúa (retirada, inmovilización y depósito) se cifra en 1.555.271,20 euros al año. Según fuentes municipales, esta adjudicación garantiza no solo el mantenimiento del empleo actual, sino también un incremento en el personal de control y la renovación completa de la flota de grúas.
Revolución tecnológica en los parquímetros
Una de las novedades más visibles para los conductores será la sustitución de los antiguos expendedores. Los nuevos parquímetros contarán con pantallas táctiles de al menos 8 pulgadas y tecnología 4G. Por primera vez en los terminales físicos, se permitirá el pago con tarjeta bancaria contactless, además del tradicional pago en efectivo. Como novedad destacada, se introduce la posibilidad de generar un "saldo virtual" si se paga en metálico y sobra dinero, evitando la necesidad de tener el importe exacto.
El sistema se integrará en una plataforma de gestión que ofrecerá información de ocupación en tiempo real y permitirá la gestión digital de las zonas de carga y descarga. Asimismo, el prestador del servicio deberá poner a disposición de los usuarios al menos una aplicación móvil gratuita para realizar los pagos.
Ampliación de calles y nuevas zonas
El mapa de la ORA en Salamanca crecerá para alcanzar un total de 3.220 plazas reguladas. El Ayuntamiento justifica esta medida señalando que Salamanca es una de las ciudades de Castilla y León con menor ratio de plazas reguladas por habitante y busca con ello "mejorar la movilidad y la calidad de vida de los residentes", protegiendo el aparcamiento vecinal en zonas saturadas.
Las nuevas delimitaciones afectan a áreas del casco histórico y los barrios de La Fontana, Santo Tomás y La Alamedilla:
Nuevas zonas azules:
Nuevas zonas verdes (prioridad residentes):
A pesar de la modernización y la ampliación, el contrato establece que se mantienen las tarifas actuales. No obstante, se abre la puerta a implementar tarifas de periodicidad inferior a las actuales, como por ejemplo tarifas diarias específicas para residentes, facilitando así la gestión a los vecinos de las zonas afectadas.