La procesión, la eucaristía solemne y el multitudinario convite marcaron una de las jornadas más señaladas del programa festivo organizado por el Ayuntamiento
El intenso frío no logró frenar la devoción ni la tradición en Babilafuente, que un año más se ha echado a las calles para acompañar a San Blas en su día grande, siendo este martes la jornadas más solemne y esperada del programa festivo organizado por el Ayuntamiento en honor al santo.
La celebración comenzaba a las doce del mediodía en la iglesia parroquial, donde numerosos vecinos se dieron cita para participar en la solemne eucaristía dedicada a San Blas. Un acto cargado de recogimiento que dio paso, a continuación, al momento más esperado de la jornada: la salida de la imagen del santo del templo, portada a hombros por los vecinos para iniciar la procesión, al son de la música y los bailes charros.
Debido a las bajas temperaturas, el recorrido procesional se vio reducido en esta edición, desarrollándose principalmente en la plaza y regresando posteriormente al interior de la iglesia, sin que ello restara participación ni emoción a un acto profundamente arraigado en la localidad, actos en los que estaban presentes tanto la alcaldesa de Babilafuente, Carmen Fraile, como el diputado de Turismo, Juan Carlos Zaballos, junto a representantes de diferentes municipios de Las Villas.
Finalizados los actos religiosos, la celebración continuó en el Multiusos, que se llenó por completo para acoger el tradicional convite. En un ambiente animado, los corrillos y las anécdotas compartidas fueron protagonistas antes de poner el broche festivo con el baile del mediodía, amenizado por el “Grupo Dúo Marfil”, cerrando así una mañana marcada por la tradición, la convivencia y el fervor popular.