La compañía energética incorpora la planta mirobrigense, de 316 megavatios, a su sociedad con el fondo soberano noruego. La instalación, operativa desde finales de 2025, es fundamental para consolidar una inversión conjunta que supera los 2.000 millones de euros.
La estrategia de crecimiento renovable de Iberdrola tiene un nuevo protagonista en la provincia de Salamanca. La compañía ha oficializado la incorporación de la planta fotovoltaica de Ciudad Rodrigo a su alianza estratégica con Norges Bank Investment Management, el fondo soberano de Noruega. Este movimiento ha permitido a la sociedad conjunta superar la barrera de los 1.500 megavatios (MW) de capacidad renovable en funcionamiento.
La operación implica la suma de 646 MW de nueva potencia solar a la cartera común, correspondientes a dos grandes infraestructuras que entraron en funcionamiento a finales del pasado año: la planta salmantina y la instalación de Caparacena, ubicada en la provincia de Granada. Siguiendo el modelo de negocio establecido entre ambos socios, Iberdrola mantiene una participación mayoritaria del 51 % sobre los activos, asegurando así el control operativo.
Este paso adelante ratifica el papel de la comarca de Ciudad Rodrigo como un enclave estratégico para la generación de energía limpia en la Península Ibérica y consolida la relación entre dos de los actores financieros y energéticos más relevantes de Europa.
La planta de Ciudad Rodrigo no es una incorporación menor. Con una potencia instalada de 316 MW, se convierte en uno de los activos más potentes de la alianza. Junto a la planta granadina (330 MW), estas infraestructuras representan un salto cualitativo en la capacidad de generación de la sociedad.
El impacto de estas instalaciones va más allá de las cifras de potencia. Según los datos técnicos facilitados, la producción conjunta de Ciudad Rodrigo y Caparacena genera energía limpia suficiente para cubrir las necesidades de más de 800.000 personas al año. En términos medioambientales, su funcionamiento evita la emisión a la atmósfera de unas 85.000 toneladas de CO2 anualmente, contribuyendo de forma directa a los objetivos de descarbonización.
La colaboración entre la eléctrica española y el fondo noruego, formalizada en 2023, se diseñó con una visión a largo plazo para acelerar la electrificación. Los objetivos económicos y operativos son ambiciosos:
Se espera que, en un futuro próximo, se sigan transfiriendo a esta empresa conjunta nuevos activos renovables que actualmente se encuentran en fase avanzada de construcción.
Esta operación refuerza los lazos entre dos socios que llevan más de siete años colaborando. Norges Bank Investment Management es uno de los principales accionistas de Iberdrola, con una participación que ronda el 3 % desde hace más de un lustro.
El fondo noruego es un gigante financiero global que gestiona activos milmillonarios y posee participaciones en más de 9.000 empresas en todo el mundo. Sus cifras reflejan su magnitud: posee de media el 1,5 % de todas las empresas cotizadas a nivel mundial y el 2,5 % de las europeas. La alianza con Iberdrola supone su primera inversión directa en activos renovables en España, eligiendo proyectos sólidos como el de Ciudad Rodrigo para materializar su apuesta por la economía verde.