El sacerdote, natural de El Sahugo, ha muerto a los 93 años tras ejercer su ministerio durante seis décadas en la localidad ribereña. Fue un visionario que logró levantar el centro geriátrico 'San Sebastián' con la ayuda de los vecinos y hasta con un concierto benéfico de Manolo Escobar
Las Arribes y la Diócesis de Ciudad Rodrigo están de luto. Ayer domingo, 1 de febrero de 2026, fallecía a los 93 años de edad el sacerdote Victorino García Benito, una figura fundamental para entender el desarrollo social de Vilvestre durante la segunda mitad del siglo XX. Su capilla ardiente ha quedado instalada en la sala 3 del Tanatorio San Carlos de Salamanca.
Más allá de su labor pastoral, Victorino García deja un legado tangible en La Ribera: la residencia de mayores, una infraestructura que gestionó personalmente desde su construcción hace 45 años hasta la llegada de la pandemia de la COVID-19, momento en el que la gestión pasó a manos de la Congregación Marta y María.
Victorino García fue mucho más que un párroco al uso; fue un auténtico motor social para Vilvestre. Hace casi medio siglo, se convirtió en un visionario que supo adelantarse a su tiempo al detectar una necesidad acuciante en la zona: el cuidado de los mayores. Gracias a su empeño, la residencia 'San Sebastián' se convirtió en el primer centro geriátrico en abrir sus puertas en las Arribes, marcando el camino para otros municipios.
La construcción de este edificio es historia viva de la solidaridad vecinal. El proyecto fue posible gracias a la colaboración estrecha de los habitantes de Vilvestre, que no dudaron en aportar lo que tenían: desde donaciones en metálico y materiales de construcción, hasta la propia mano de obra de numerosos vecinos que trabajaron para levantar los muros del centro.
Entre las anécdotas que forjaron esta "gran obra", destaca un hecho insólito que aún se recuerda en la localidad: la organización de una actuación del célebre Manolo Escobar. El artista llegó a Vilvestre para llenar la plaza en un evento cuyos beneficios se destinaron íntegramente a la compra del equipamiento necesario para la residencia 'San Sebastián'.
Nacido en El Sahugo el 20 de enero de 1933, Victorino García fue ordenado sacerdote el 28 de septiembre de 1958. Su vínculo con Vilvestre de la Ribera fue inquebrantable, ejerciendo como párroco en esta localidad durante 60 años.
Su trayectoria eclesiástica en la Diócesis civitatense fue extensa y variada. Además de su largo ministerio en Vilvestre, desempeñó cargos como ecónomo de La Atalaya, arcipreste de Barruecopardo, administrador parroquial de Mieza y párroco de Saucelle. Asimismo, su compromiso con la gestión diocesana le llevó a formar parte del Consejo de Asuntos Económicos entre los años 2001 y 2010.
La Delegación de Medios del Obispado de Ciudad Rodrigo ha informado de los detalles de su despedida. La misa exequial por su eterno descanso se celebrará este lunes, 2 de febrero, a las 12:30 horas.
La ceremonia tendrá lugar en la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol, en su localidad natal de El Sahugo, y será presidida por el obispo de Ciudad Rodrigo, monseñor José Luis Retana. La Diócesis se ha unido en oración por el eterno descanso de un sacerdote que dedicó su vida al servicio de la Iglesia y al bienestar de sus vecinos.