Mañueco se ha empeñado en jugar a sorber y soplar a la vez respecto a la posición de su partido con el acuerdo con Mercosur, tras votar el PP en Europa y en Cortes lo contrario a lo que Mañueco afirma.
Dice el refranero popular que no se puede sorber y soplar a la vez. Y no le falta razón. Sin embargo, parece que el candidato del PP a presidir la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, se ha empeñado en jugar a sorber y soplar a la vez respecto a la posición de su partido con el acuerdo entre la UE y Mercosur, que tiene al sector primario en pie de guerra.
Tan es así que en la misma semana en que los europarlamentarios del Partido Popular (así como los del PSOE) votaban en contra de bloquear el acuerdo con Mercosur en el Parlamento Europeo, salía Mañueco al día siguiente haciendo declaraciones en un sentido contrario, diciendo que el PP estaba con los ganaderos y no aceptaba el acuerdo con Mercosur porque no suponía igualdad de condiciones. Omitía, eso sí, el detalle de que el PP acababa de votar lo contrario en Europa, entre ellos el europarlamentario Raúl De la Hoz, amigo de Mañueco al que en la campaña de las europeas lo presentaba como la voz de Castilla y León en el Parlamento Europeo.
Pero sin irse hasta Bruselas, cabe recordar que en las propias Cortes autonómicas de Castilla y León, a inicios de 2025 el propio PP votaba en contra de una Proposición No de Ley planteada por Unión del Pueblo Leonés (UPL) en la Comisión de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural en que se solicitaba, en su primer punto, “instar al Gobierno de España a que no ratifique el acuerdo de libre comercio firmado entre UE y Mercosur, atendiendo al potencial daño que puede suponer para nuestros agricultores y ganaderos en los términos establecidos”.
Asimismo, el segundo y último punto de la iniciativa de los leonesistas reclamaba a la Junta “impulsar, en el caso de que finalmente sea ratificado el acuerdo de libre comercio firmado entre UE y Mercosur, cuantas medidas sean necesarias para asegurar que los sectores agrícola y ganadero de León y Castilla no se vean perjudicados por los términos de dicho acuerdo, dado que a priori competirán en unas condiciones desfavorables, al poseer los productos de Mercosur precios más bajos por exigírseles menos garantías y requisitos en el proceso de producción y poseer unos costes salariales y de producción mucho más bajos que en la UE”.
Sin embargo, dicha Proposición No de Ley de UPL en Cortes fue rechazada por el voto en contra de PP y PSOE, que tampoco reclamaron votación separada de ninguno de los dos puntos para haberla apoyado al menos parcialmente. No, directamente rechazaron algo que ahora Mañueco dice defender a pesar de que su partido hace 10 meses votaba lo contrario.
Eso sí, el PP al menos hizo entonces el intento de disimular un poco. Y es que, si bien la Proposición No de Ley de UPL fue registrada el 16 de diciembre de 2024, no la incluyeron para su debate en Comisión hasta el 5 de marzo de 2025. Así, entre una fecha y otra, el PP registró una Proposición No de Ley a pleno sobre esta cuestión el 18 de febrero de 2025, que fue debatida y aprobada el 26 de febrero de 2025, casualmente una semana antes de ya incluir la proposición de UPL para poder ser debatida en Comisión, y donde el PP usó como argumento para rechazarla que ya se había aprobado una propuesta suya en el último pleno sobre el acuerdo con Mercosur. Juego de trileros.
Ahora bien, realmente la resolución planteada por el PP no era precisamente igual a la que había registrado UPL dos meses antes, aunque viese postergado su debate a después de la iniciativa de los populares (cosas que pasan cuando el PP sí tiene representantes en la Mesa de la Comisión y en la de las Cortes, y UPL no).
De este modo, los populares pedían al Gobierno en el primer punto que, antes de ratificar el acuerdo, mantuviese adecuadamente informadas a todas las Comunidades Autónomas, instándole a realizar “un análisis del impacto que el Acuerdo tendrá sobre las producciones agrícolas y ganaderas”, que se flexibilizasen las exigencias ambientales europeas, recoger mecanismos para “garantizar el equilibrio entre las producciones de la UE y las procedentes de los terceros países” (un planteamiento de este punto de la resolución bastante difuso, ya que no especificaban si se refería a la cantidad de producción de cada zona, o si hacía referencia a equilibrar la diferencia de costes o exigencias sanitarias o ambientales entre países), y un último punto en que pedían al Gobierno convocar una Conferencia Sectorial para analizar el impacto del acuerdo.
En todo caso, dicha Proposición No de Ley del PP, en que no rechazaban explícitamente el acuerdo con Mercosur según estaba planteado, ni hacían tampoco un planteamiento realmente claro sobre su posible reforma para la defensa del sector primario, al no mencionar ni las diferencias de costes de producción, ni de exigencias que se requieren a los productos europeos frente a los de Mercosur (cosa que sí recogía la resolución de UPL que rechazó el PP una semana después en las Cortes), daba la sensación de que los populares buscasen más un titular sin trasfondo para camuflar que, en realidad, se estaban poniendo de lado.
Y de aquellos polvos, estos lodos, con un PP apoyando una cosa en el Parlamento Europeo y el candidato del PP a la Junta afirmando que defienden lo contrario a lo que han votado, pero olvidando casualmente mencionar qué votaron en Bruselas. Es decir, todo un circo en el que Mañueco parece querer sorber y soplar a la vez con el asunto de Mercosur. Claro que estando en precampaña electoral, qué podemos esperar. Que se lo digan a los vecinos del Zurguén, que de ese timo de la estampita por parte del PP y la Junta saben bastante, tras 16 años sufriéndolo. Veremos a ver si el sector primario le compra este nuevo cuento a Mañueco.