La nieve caída en Béjar ha cubierto por completo la plaza de toros más antigua de España, inaugurada en 1711. El histórico coso del paraje de El Castañar ofrece una singular estampa invernal con el ruedo y los tendidos teñidos de blanco.
La borrasca 'Ingrid' que atraviesa la península ha dejado una estampa de postal en el paraje de El Castañar. La nieve ha cubierto la totalidad del recinto de 'La Ancianita', uniformando bajo el color blanco tanto el ruedo como las gradas de piedra y los tejados de la estructura. La precipitación ha transformado la fisonomía habitual de este monumento histórico artístico, ofreciendo un contraste visual único entre la arquitectura tradicional del siglo XVIII y la meteorología invernal.
Esta nevada resalta aún más la belleza del entorno de la plaza de toros más antigua de España, inaugurada en 1711. La acumulación de nieve en los tejados de las galerías y sobre la mampostería del recinto ha convertido al coso en el protagonista indiscutible de la jornada en la ciudad textil, atrayendo la mirada de vecinos y visitantes que se han acercado a contemplar este escenario histórico teñido completamente de invierno.