La totalidad de los 47 tablaos para el Carnaval del Toro 2026 de Ciudad Rodrigo han sido renovados por sus adjudicatarios del año anterior, por lo que el acto administrativo se ha cerrado sin subastas y con la formulación de diversas peticiones por parte de los asistentes.
El acto comenzó con un minuto de silencio por las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz y concluyó con peticiones vecinales para mejorar la seguridad en el ruedo y reorganizar el desfile de carrozas.
La tradición y la fidelidad han marcado la jornada de este miércoles, 21 de enero, en el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo. El salón de plenos ha acogido el acto administrativo para la adjudicación de los tablaos del Carnaval del Toro 2026, una cita que este año ha carecido de la tensión habitual de las pujas. La totalidad de los constructores y peñas adjudicatarios de la edición anterior han decidido renovar sus localidades, por lo que no ha quedado ningún espacio libre para salir a subasta.
El evento, que certifica la buena salud de la arquitectura efímera mirobrigense, ha estado marcado por un inicio solemne. Antes de comenzar la sesión administrativa, los presentes han guardado un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente del tren de Adamuz.
El alcalde de Ciudad Rodrigo, Marcos Iglesias, ha tomado la palabra para expresar su gratitud hacia las familias y asociaciones que hacen posible la construcción de la plaza, una pieza importante de Ciudad Rodrigo y del Carnaval, declarada como Bien de Interés Cultural (BIC). El regidor ha destacado la importancia de que esta tradición se mantenga viva "año tras año", subrayando especialmente el valor del relevo generacional que se produce en algunos de los tablaos, donde la responsabilidad pasa de padres a hijos.
Asimismo, Iglesias ha querido agradecer el esfuerzo, su compromiso y su colaboración por volver a trae al rejoneador Victor Herrero, señalando que, aunque sea una plaza dificil para el rejoneo, supone un aliciente más para el carnaval. En este sentido, destacó de nuevo la implicación y el compromiso de quienes trabajan por mantener y engrandecer el Carnaval del Toro.
Al no existir vacantes, el acto se ha centrado en la lectura y confirmación de los titulares de cada uno de los 47 tablaos y las puertas, que mantendrán sus ubicaciones y precios para el próximo ciclo carnavalero. La configuración del coso queda distribuida de la siguiente manera:
Tras la lectura de las adjudicaciones, se abrió el turno de ruegos y preguntas, momento que fue aprovechado por los asistentes para trasladar tres inquietudes concretas a la Corporación Municipal.
La primera de las solicitudes giró en torno al desfile de carrozas. Pidieron la modificación de su horario, cambiarlo de día o trasladarlo a otra ubicación, argumentando que el evento se hace "bastante largo" en su formato actual.
La segunda petición, que fue aplaudida por todo el público asistente, se centró en reclamar un mayor control para evitar que personas ajenas a la corrida salten al coso mientras el torero aún realiza la correspondiente vuelta al ruedo, una situación que genera riesgos innecesarios. Incluso se propuso la imposición de sanciones para quienes lo incumplan, al tratarse de una práctica inapropiada y que queda feo y que en otras plazas no se permiten.
El último ruego se centró en los días de construcción de la plaza. Solicitaron que, en caso de lluvia durante las fechas previstas para el montaje, se conceda un plazo más amplio a lo largo de la semana para poder realizar los trabajos, ya que la construcción con lluvia supone un riesgo, tanto en el montaje como en el desmontaje. El Ayuntamiento accedió a esta petición, siempre que la plaza esté finalizada el jueves, día en el que los técnicos deben realizar la correspondiente revisión.
Desde el Ayuntamiento han tomado nota de ambas sugerencias y han comunicado su compromiso de estudiarlas para intentar buscar soluciones de cara a la celebración del Carnaval.