La organización alerta de una sobrecarga docente insostenible y critica la falta de recursos, especialmente la ausencia de la figura del "prospector" que perjudica a los centros rurales
La implantación de la nueva Ley de Formación Profesional está generando una situación de "desorganización" en los centros educativos salmantinos. Así lo ha denunciado este jueves la Unión Provincial de CCOO Salamanca, que tras el cierre del primer trimestre del curso ha hecho público un balance crítico sobre la gestión realizada tanto por la Consejería de Educación como por el Ministerio.
Según la organización sindical, la falta de instrucciones claras ha provocado un escenario de "caos organizativo" que está afectando de forma directa a la calidad educativa. El sindicato asegura que la ausencia de un marco normativo definido ha obligado a los equipos directivos y a los docentes a trabajar "a ciegas", gestionando matriculaciones y convalidaciones sin criterios unificados.
Esta situación, advierten desde CCOO, está generando una inseguridad jurídica que provoca desigualdades notables entre los centros ubicados en la capital y los situados en el resto de la provincia.
Uno de los puntos centrales de la denuncia es la situación laboral de los docentes. El sindicato alerta sobre la sobrecarga que están asumiendo los profesionales, con un impacto directo en los institutos de Salamanca. Según sus datos, los docentes se ven obligados a realizar tareas administrativas que no les corresponden, frecuentemente sin el apoyo de personal auxiliar suficiente y lidiando con sistemas informáticos que presentan fallos.
Desde la organización señalan que el profesorado está llegando a aportar recursos propios para evitar que el curso se detenga, una circunstancia que, aseguran, está mermando su salud laboral y restando tiempo a la atención directa que requiere el alumnado.
La denuncia de CCOO pone un énfasis especial en las dificultades que atraviesan los centros de la provincia alejados de la capital. El sindicato critica la existencia de talleres obsoletos y una conectividad a internet deficiente que dificulta el aprendizaje técnico.
Sin embargo, la crítica más contundente se centra en la no implantación de la figura del "prospector". Al no existir este perfil profesional, encargado de conectar los centros con el tejido empresarial, son los propios docentes quienes deben recorrer la provincia buscando plazas de prácticas para los alumnos.
Esta tarea se convierte en una "misión casi imposible" en los municipios rurales y comarcas, donde el tejido industrial es más disperso, lo que supone una carga adicional para los profesores y una desventaja para los estudiantes de estas zonas.
Ante este escenario, CCOO Salamanca ha presentado una batería de reivindicaciones para corregir el rumbo de la Formación Profesional en la provincia:
El sindicato concluye su comunicado advirtiendo que no permitirán el deterioro de la Formación Profesional pública, exigiendo una apuesta real por los centros para garantizar que esta enseñanza siga siendo un derecho universal y de calidad en Salamanca.