Consiera que "las redes eléctricas serán un vector de liderazgo y competitividad mundial" en las próximas décadas, ya que la demanda global crecerá un 50 % para 2035 y se duplicará en el horizonte de 2050.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha defendido este miércoles en el Foro Económico Mundial de Davos la urgencia de acelerar el desarrollo de las infraestructuras energéticas. Durante su intervención en la cumbre suiza, el directivo ha asegurado que la electrificación de la economía es un proceso "imparable" y ha señalado que "las redes eléctricas serán un vector de liderazgo y competitividad mundial" en las próximas décadas.
El máximo responsable de la eléctrica ha realizado un llamamiento a la transformación del sector, advirtiendo que los nuevos usos energéticos —como los centros de datos, el despliegue del vehículo eléctrico o las bombas de calor— dependen ya exclusivamente de la electricidad. Según las estimaciones presentadas por Galán, la demanda global crecerá un 50 % para 2035 y se duplicará en el horizonte de 2050.
Ante este escenario de crecimiento exponencial, el presidente de la compañía ha sido tajante respecto a las necesidades de infraestructura: "Eso exige triplicar la inversión en redes eléctricas, reforzar la generación limpia y dar seguridad regulatoria a quien invierte".
En el marco de esta estrategia global, Galán ha detallado la hoja de ruta de la multinacional española para el medio plazo. "Iberdrola tiene previstas para los próximos cuatro años inversiones cercanas a los sesenta mil millones de euros, de los cuales más de dos terceras partes irán destinados precisamente a ese sector de las redes eléctricas", ha reiterado el presidente.
Para materializar este volumen de inversión, el ejecutivo ha reclamado a las administraciones públicas la implementación de "marcos estables, predecibles e incentivadores". Galán ha recordado que, tras años de fuertes inversiones en capacidad de generación renovable, el sistema necesita ahora redes capaces de absorber esa energía y distribuirla de forma segura a consumidores e industrias.
El directivo ha abogado por modernizar las infraestructuras existentes, muchas de ellas construidas a lo largo del último siglo, e impulsar nuevas instalaciones para evitar cuellos de botella en la transición energética. Sin interconexiones suficientes, ha alertado, la electrificación no podrá avanzar al ritmo necesario.
Durante su participación en el foro, Galán ha vinculado directamente la seguridad energética con la seguridad nacional y ha pedido aplicar un "pragmatismo tecnológico" en la planificación de recursos. "Todas las tecnologías cuentan, pero cada país debe usar sus recursos naturales: sol donde hay sol, viento donde hay viento; no tiene sentido planificar contra la geografía", ha explicado.
El presidente de Iberdrola ha valorado positivamente el European Grid Package de la Comisión Europea por centrar su atención en las redes, aunque ha solicitado mayor agilidad en la tramitación de permisos y la priorización de proyectos críticos. Asimismo, ha destacado el sentido de urgencia que se vive en Estados Unidos, donde estados como Nueva York ya plantean triplicar su inversión en líneas de transporte y distribución.
Galán ha cerrado su intervención recordando la trayectoria de 125 años de la compañía, que actualmente es la mayor eléctrica de Europa por capitalización bursátil, superando los 125.000 millones de euros de valor. "Para hacer cosas importantes hay que tener ambiciones, visión y capacidad. Creo que estamos en el sector adecuado y en el momento adecuado", ha concluido.