La Universidad Pontificia de Salamanca convoca a la comunidad universitaria a un acto de respeto en el Patio Barroco a las 12:00 horas.
La Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha realizado un llamamiento a toda la comunidad universitaria para participar en un acto de respeto y solidaridad que tendrá lugar esta misma mañana. La institución académica guardará un minuto de silencio en el emblemático Patio Barroco a las 12:00 horas.
Este gesto de recogimiento tiene un doble propósito fundamental. Por un lado, busca honrar la memoria de las personas que perdieron la vida en el accidente ferroviario registrado el pasado día 18 de enero en Adamuz (Córdoba), mostrando así las condolencias de la institución académica ante el trágico suceso.
Asimismo, la Universidad quiere expresar de manera especial su cercanía y acompañamiento a Ricardo Chamorro, estudiante de la Facultad de Informática, tras el reciente fallecimiento de su padre en el citado siniestro. Con este acto simbólico, la UPSA pretende trasladar su apoyo directo al alumno en estos momentos de duelo.
En un ambiente de profundo pesar, Santiago García-Jalón de la Lama, rector de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), ha comparecido para trasladar el sentir de la institución y anunciar las medidas de apoyo inmediato para Ricardo Chamorro, el estudiante del centro que ha perdido a su padre en el siniestro.
El rector ha iniciado su intervención reconociendo la dificultad de articular un discurso ante un suceso de tal magnitud. "Me parece que no hay mucho que decir, porque todos compartimos la impresión y la consternación que nos ha producido ese accidente, lógicamente", ha expresado García-Jalón. La prioridad de la institución académica se ha centrado en manifestar su cercanía con los afectados, poniendo el foco en su propio alumno y en la dimensión humana y espiritual de la tragedia.
La situación académica de Ricardo Chamorro, inmerso en pleno periodo de evaluaciones, ha requerido una respuesta institucional rápida y flexible. García-Jalón ha confirmado que la universidad ya ha actuado para aliviar la carga lectiva del estudiante en estos momentos críticos. "Respecto a Ricardo Chamorro, ya hemos tomado algunas medidas, porque, claro, nos encontramos justamente en un periodo de exámenes", ha explicado el rector, quien ha añadido con rotundidad que "desde luego, un examen comparado con la tragedia que ha padecido, no es nada".
En este sentido, la UPSA ha decidido aplicar una excepción a sus reglamentos habituales para facilitar el duelo del alumno. Según ha detallado el rector, "la universidad le va a facilitar como primera medida el que pueda transgredir la normativa, por así decirlo, que es una cosa de sentido común". Esta decisión busca eliminar cualquier presión académica adicional sobre el estudiante mientras afronta la pérdida de su padre, cuya identificación entre las víctimas se ha confirmado esta misma mañana.
Más allá de lo académico, la institución se ha puesto a entera disposición de la familia, aunque el rector ha admitido que la ayuda se irá definiendo según surjan las necesidades, sin protocolos rígidos preestablecidos. "Nos ponemos a su disposición para prestarle la ayuda que necesite o la que vayamos viendo que puede ser procedente", ha asegurado. García-Jalón ha matizado que "no se trata de tener un plan de intervención previsto, sino de decir, bueno, vamos a ver cuáles son las necesidades y cómo podemos remediarlas".
Respecto a la comunicación con el alumno, el rector ha aclarado que no ha hablado personalmente con él, respetando su espacio en estos primeros instantes de dolor, aunque sí ha habido un acercamiento institucional. "El decano de la facultad sí que le ha escrito para ponerlos a su disposición, pero como es natural, pues a mí no me consta que él haya respondido, porque lógicamente no está en condiciones de hacerlo", ha relatado, subrayando la comprensión de la universidad ante el silencio del estudiante.
Durante su intervención, García-Jalón también ha tenido palabras de recuerdo para el resto de víctimas del accidente de Adamuz, haciendo una mención especial a los casos más dramáticos que han trascendido. El rector ha pedido "una especial protección de Dios y de las autoridades de todo tipo para esos casos que son más sangrantes, como el de esta pobre niña de 6 años, cuyos padres y hermanos han fallecido en el accidente".
La comparecencia ha concluido reiterando el compromiso espiritual de la Universidad Pontificia con los fallecidos y sus familias. "Desde la universidad, lo que querríamos es manifestar el respeto y el afecto que querríamos transmitir a las víctimas, muy en particular a nuestro alumno, y también nuestra oración por el eterno descanso de todos los fieles difuntos", ha finalizado el rector, insistiendo en que "no es un momento de muchas palabras, sino de manifestar el pesar que todos sentimos".
Fotos de David Sañudo