¿Se puede regalar un premio nobel? Pues según la organización de los premios no, pero María Corina Machado le ha regalado su Premio Nobel de la Paz de 2025 a Donald Trump, y en Noruega están indignados como lo estamos todos. Trump, que puede ser sospechoso de todo menos de defender la paz, lo había pedido para él, hasta ahí llega su mala conciencia, su falta de escrúpulos y su moral perdida y sin visos de querer encontrarla, pero la organización, con muy buen criterio, no le hizo ni repajolero caso.
Por el contrario, María Corina Machado, acérrima opositora al chavismo, defensora de la democracia, de los derechos humanos, de la libertad de expresión y odiada a muerte por ello por Maduro fue propuesta para el premio, y aunque le costó Dios y ayuda salir de su escondite para ir a recogerlo, consiguió llegar a Oslo vivita y coleando afortunadamente.
Hasta aquí todo es normal, lo que no concuerda mucho es que ahora, con Maduro entre rejas y a sabiendas de que Delcy Rodríguez y los suyos seguirán anclados en el chavismo, en lugar de exigirle a cambio ayuda para seguir trabajando por el Estado de derecho y convocar con urgencia elecciones limpias, le regale su Premio Nobel como quien regala unos bombones para cumplir.
Esto huele a trampa, a trampa huele esto. Aquí hay algo que no se entiende, sin duda porque, sea por parte de ella, sea por parte de él o por parte de los dos, se oculta información.
Ojalá todo esto no sea otra cosa que el principio del fin para lo que se necesita discreción, mucha discreción, tiempo y prudencia, porque si hay algo peor que la muerte de tantos inocentes, es que estas muertes no sirvan para cambiar la vida de los venezolanos y de todos los ciudadanos que residen en un país que tiene recursos para todos.