La Biblioteca Vargas-Zúñiga de la UPSA acoge la muestra 'Las moléculas que comemos', de acceso libre, que permanecerá abierta hasta el 30 de enero.
La Biblioteca Vargas-Zúñiga de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) se convierte desde hoy en un espacio dedicado a la divulgación científica con la apertura de la exposición Las moléculas que comemos. Esta muestra, abierta al público general, invita a los visitantes a reflexionar sobre nuestra relación diaria con la alimentación, explorando desde los procesos biológicos internos hasta los mitos populares que rodean a la nutrición.
El contenido de la exhibición profundiza en el papel fundamental que desempeñan sentidos como el olfato y el gusto en nuestra experiencia gastronómica, explicando cómo intervienen en la percepción de los alimentos. Asimismo, la muestra detalla los complejos procesos biológicos que realiza el cuerpo humano para digerir lo que ingerimos. Uno de los enfoques más destacados de la propuesta es la presentación de la cocina como un auténtico laboratorio del sabor, además de dedicar un apartado específico al análisis y desmentido de falsos mitos sobre la alimentación.
La inauguración oficial está programada para hoy, 16 de enero, a las 12:00 horas en las instalaciones de la Biblioteca Vargas-Zúñiga. El acto institucional contará con la presencia de la vicedecana del Grado en Nutrición Humana y Dietética, Raquel Sánchez Ordóñez; el director de la Biblioteca, Antonio Sánchez Cabaco; y la comisaria de la exposición, Mabel Gonzalo Sánchez.
Esta iniciativa educativa es un contenido original creado por la Sociedad Española de Bioquímica y Biología Molecular (SEBBM). Su adaptación ha sido realizada por el área de Cultura Científica y Ciencia Ciudadana del CSIC, en el marco del proyecto de divulgación científica en el entorno local conocido como Ciudad Ciencia.
Los interesados podrán visitar la exposición de manera gratuita desde hoy y hasta el próximo 30 de enero. El horario de apertura al público es ininterrumpido, desde las 8:30 hasta las 21:00 horas.
Fotos de David Sañudo