Acogemos niñas y niños vulnerables. Una niña susurra que su padrastro la maltrata a ella y a su madre y que se siente mal por cómo la mira y cómo la toca.
Tiene enuresis cuando los problemas la superan dice ella. Llegó un momento en que no iba al cole porque allí no entiende nada y los profes le dicen que no estudia porque no quiere.
Se agobia y llora, le dicen que tiene ansiedad. Siente que le hacen bullying. Ha estado con chicos mayores, incluso hombres. No sabe decir que no porque va buscando afecto y sólo encuentra sexo, se siente sóla y tiene la sensación que la han forzado muchas veces. No se acuerda porque la drogan y se droga para que todo sea más llevadero.
Conoció a su madre hace poco tiempo porque la dejó en Honduras con una abuela y una tía que también le pegaba, su papá estaba en la cárcel. La madre tiene cuatro hijos con cuatro hombres diferentes, uno era de una banda y ya lo mataron. Su mamá tiene tres trabajos en limpieza y cuidando personas mayores. Dice que sólo quiere a sus hermanos pequeños y a ella le dice que no vale para nada y que no quiere saber nada de ella. Está preocupada porque el nuevo padrastro pega a su mamá y se gasta su dinero en drogas y juego. Se siente culpable y cuando se siente ahogar se autolesiona.
Para ustedes es anónima para nosotros tienen nombres y son sagradas.
Es el segundo año con nosotros. El primero estaba escolarizada en un colegio y asistía a nuestra aula alternativa de cata de oficios . Conseguimos que una orientadora amiga le hiciera el informe para matricularse en la formación profesional, si no se habría quedado fuera del sistema. En la escala se pone en una siete de felicidad porque le va bien en su grado básico y ve cerca sacarse la ESO. Por primera vez ha aprobado todas. Se siente útil y orgullosa.
Hace deporte, en verano estuvo en Marruecos con niñas pobres en cosas materiales y muy atenta y jugona con ellas mientras ayudaba en cocina, hacía estudios y trabajaba colaboraba para mejorar sus vidas.
Tiene novio popular y se siente mejor consigo misma. Ve un poco de luz en su vida y se pega menos con el espejo, consume esporádicamente sólo porros y le gusta su nueva versión de sí misma.
Su madre se sorprendió de sus notas aunque le dijo que las de su hermana pequeña eran mejores. Sueña que su madre deje a ese hombre y quiere seguir estudiando para llegar a integradora social con nosotros y algún día poder ayudar a otras niñas como ella. Ya ha empezado a colaborar y para alguna de las niñas es su hada madrina.