El club blanco anuncia el relevo en el banquillo "de mutuo acuerdo" con el tolosarra y promociona al salmantino, hasta ahora técnico del Castilla, que asume el mando tras una exitosa trayectoria en la cantera
El Real Madrid C. F. ha vivido una jornada decisiva para su futuro deportivo. A través de dos comunicados oficiales consecutivos y el día después de perder la final de la Supercopa de España ante el FC Barcelona, la entidad ha confirmado un cambio total en la dirección del primer equipo: la salida de Xabi Alonso y el nombramiento inmediato del salmantino Álvaro Arbeloa como su sustituto. Es el segundo, solo después de Vicente del Bosque.
La decisión supone una reestructuración del proyecto madridista a mitad de temporada, apostando por un hombre de la casa que conoce a la perfección la estructura del club y que venía dirigiendo al primer filial.
El primer movimiento se ha oficializado confirmando que la desvinculación de Xabi Alonso se ha producido "de mutuo acuerdo". Lejos de la tensión habitual en estos ceses, el club ha querido blindar la figura del tolosarra, calificándolo en su nota oficial como una "leyenda del Real Madrid" que "ha representado en todo momento los valores de nuestro club".
La institución ha agradecido a Alonso y a su cuerpo técnico "el trabajo y la dedicación en todo este tiempo", deseándoles suerte en su futuro y recordándoles que el Santiago Bernabéu "siempre será su casa".
Minutos después, el Real Madrid confirmaba la elección de Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador. El técnico salmantino (nacido en Salamanca, aunque criado en Zaragoza) ocupaba el banquillo del Real Madrid Castilla desde junio de 2025, tras una ascensión meteórica por las categorías inferiores de "La Fábrica" que comenzó en 2020.
El club ha destacado su profundo conocimiento de la cantera y su palmarés como formador:
La apuesta por Arbeloa busca recuperar el gen competitivo que él mismo representó como jugador. El comunicado oficial recuerda su etapa como futbolista blanco entre 2009 y 2016, periodo en el que disputó 238 partidos oficiales y fue pieza clave en una de las eras más exitosas de la entidad.
Su vitrina como jugador madridista incluye 8 títulos:
Además, su trayectoria internacional con la selección española (56 veces internacional, Campeón del Mundo en 2010 y bicampeón de Europa) refuerza el perfil de un técnico acostumbrado a la máxima exigencia del fútbol de élite.