El sindicato STAJ denuncia la "improvisación" tras la implantación del Tribunal de Instancia: traslados constantes, equipos obsoletos y una merma de efectivos en servicios clave como el Registro Civil pese al aumento de la carga de trabajo
La reciente reorganización judicial en la capital del Tormes ha encendido todas las alarmas entre los trabajadores del sector. El Sindicato de Trabajadores de la Administración de Justicia (STAJ), primera fuerza sindical en la ciudad, ha denunciado que la entrada en funcionamiento del nuevo Tribunal de Instancia a principios de año, lejos de mejorar el servicio, ha provocado una situación de "caos" que afecta a funcionarios, profesionales y ciudadanos.
Desde la organización sindical advierten de que las modificaciones se han ejecutado con una "improvisación" evidente, ligada a la recepción de fondos europeos, pero sin la dotación de medios necesaria. El resultado, aseguran, es que "nada ha ido a mejor" y que una de las ciudades con mejores tasas de resolución del país se ve ahora abocada al "atasco en todos sus órdenes jurisdiccionales".
La denuncia detalla un escenario de deficiencias logísticas y tecnológicas graves. Según el sindicato, muchos funcionarios reubicados —algunos de lo contencioso han sufrido hasta tres traslados y los de Vigilancia Penitenciaria dos— carecen de acceso a las aplicaciones informáticas necesarias para tramitar los expedientes. "Las que están disponibles no funcionan", aseguran, añadiendo que se han instalado pantallas antiguas en lugar de los monitores adecuados prometidos y que las extensiones telefónicas no han sido redirigidas.
Esta situación ha llevado al sindicato a presentar una denuncia ante la Inspección de Trabajo por incumplimiento de las normas de seguridad y salud. De hecho, el pasado 30 de diciembre se realizó una visita de inspección que, según STAJ, "corroboró las denuncias", levantando acta y exigiendo a la Administración una evaluación de riesgos de los puestos de trabajo.
Uno de los puntos más críticos señalados es la reducción de plantillas en órganos que, paradójicamente, han visto aumentada su carga de trabajo. El sindicato califica de "sangrante" la situación en varios departamentos:
La reorganización también ha generado problemas operativos para el cuerpo de Auxilio Judicial. Según relata el comunicado, estos funcionarios se ven obligados a realizar desplazamientos constantes entre los edificios de Plaza Colón, Torres Villarroel y la Gran Vía para cubrir juicios y regresar posteriormente a sus puestos, una dinámica que el sindicato tilda de "despropósito".
Ante este panorama, los representantes de los trabajadores lamentan la "política de hechos consumados" de la Gerencia Territorial de Justicia y se preguntan "qué se van a encontrar los ciudadanos" cuando soliciten amparo judicial ante un sistema que, denuncian, funciona con medios precarios y personal insuficiente.