La villa ducal ofrece una estampa invernal en el primer día laborable tras las fiestas navideñas
El invierno ha hecho acto de presencia con fuerza en la comarca apenas unas horas después de la despedida de los Reyes Magos. Alba de Tormes ha despertado este miércoles, 7 de enero, con una imagen de postal, con sus calles, tejados y monumentos cubiertos por la nieve caída durante las últimas horas de la noche y la madrugada.
Tras una jornada festiva marcada por la ilusión de los regalos, los vecinos de la villa se han encontrado a primera hora de la mañana con una transformación total del paisaje. La precipitación en forma de nieve ha teñido de blanco los lugares más emblemáticos de la localidad, dejando estampas singulares en el entorno de la Basílica de Santa Teresa, el Castillo de los Duques de Alba, la Playa Mayor y la Plaza de Santa Teresa así como en las riberas del río Tormes.
Ante este cambio meteorológico, se recomienda a los conductores y peatones que extremen la precaución al transitar por el municipio. Las bajas temperaturas registradas durante la madrugada podrían favorecer la aparición de placas de hielo en zonas de umbría, por lo que es fundamental adecuar la velocidad a las condiciones de la vía, especialmente en los accesos a la localidad y en las carreteras secundarias de la comarca.
Fotos de Roberto Jiménez