Las nevadas de este domingo han provocado el cierre total del tramo final de la carretera de Candelario (DSA-191) y la obligatoriedad de usar cadenas para acceder a la Peña de Francia (SA-203). Además, la AEMET ha activado el aviso amarillo por acumulación de nieve en la Meseta a partir del mediodía.
La jornada de este domingo, 4 de enero, comienza con complicaciones en la red secundaria de carreteras de la provincia debido a las precipitaciones en forma de nieve. Según los datos actualizados de la Dirección General de Tráfico (DGT), la situación afecta principalmente a las zonas de montaña de las sierras de Béjar y de Francia, donde es necesario el uso de cadenas o neumáticos de invierno para circular.
Paralelamente, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso de nivel amarillo que afectará a la zona de la Meseta de Salamanca durante la segunda mitad del día, extendiendo la inestabilidad más allá de las cotas más altas.
La situación más compleja se registra en la carretera DSA-191, en el término municipal de Candelario. La DGT ha establecido dos niveles de restricción en esta vía:
Por otro lado, en la Sierra de Francia, la carretera SA-203, que da acceso a la Peña de Francia, también se encuentra en nivel rojo. Las restricciones afectan al tramo comprendido entre los kilómetros 8,0 y 12,0 en ambos sentidos. Al igual que en Candelario, es imprescindible el uso de cadenas o neumáticos especiales, no pueden circular vehículos pesados ni autobuses, y la velocidad no debe superar los 30 km/h.
Además de las incidencias en las carreteras de montaña, la AEMET ha activado el nivel de aviso amarillo por nevadas para la zona de la Meseta de Salamanca, así como para la provincia de Valladolid.
El aviso entra en vigor a las 12:00 horas de este domingo y se mantendrá activo hasta la medianoche (00:00 horas del 5 de enero). Según la previsión meteorológica, se espera una acumulación de nieve en 24 horas de 2 centímetros.
Las precipitaciones serán más probables en el este y sur de la zona de aviso, afectando principalmente a cotas por encima de los 700 metros. La probabilidad de que se produzca este fenómeno oscila entre el 10 % y el 40 %.