La misiva también hace un llamamiento a la ciudadanía para que apoye al comercio de proximidad, vital para la vida de los barrios y pueblos
La Asociación de Comercio de Salamanca (ASECOV) ha hecho pública esta mañana una carta abierta dirigida a los Reyes Magos en la que, más allá de los deseos tradicionales, plantea una serie de reivindicaciones vitales para la supervivencia del sector. El colectivo utiliza este formato para alzar la voz en nombre de las pequeñas tiendas de barrio y de los negocios rurales que vertebran la provincia.
En el texto, la asociación se presenta como "la voz del comercio de Salamanca", destacando el valor humano de quienes levantan la persiana cada mañana. El documento pone el foco en la necesidad de simplificar la gestión empresarial y en la importancia de que los consumidores apuesten por la compra de proximidad para mantener vivas las calles.
El núcleo de la misiva se centra en las demandas dirigidas a las instituciones públicas. ASECOV solicita que el proceso de emprender deje de ser "una carrera llena de obstáculos" y que la apertura de un negocio no conlleve "trámites interminables y costes imposibles". La asociación reclama medidas concretas para facilitar tanto el inicio de nuevos proyectos como la continuidad de los establecimientos históricos.
Entre las solicitudes más destacadas se encuentran:
La carta también se dirige a los clientes, a quienes el sector considera fundamentales para su existencia. Los comerciantes no piden "cosas imposibles", sino consumidores que "entren sin prisa, que miren, pregunten, confíen y vuelvan". El texto subraya que la actividad comercial es la que llena de luz y seguridad los barrios y pueblos, generando empleo y comunidad.
ASECOV hace hincapié en la capilaridad del sector, recordando que el comercio local "no está solo en el centro de las ciudades", sino que es un servicio esencial en los barrios periféricos y en los municipios de la provincia. En estas zonas, una tienda abierta es sinónimo de "servicio, empleo, encuentro y vida".
Finalmente, la asociación solicita "fuerza" para continuar con el proceso de adaptación y formación, especialmente en el ámbito de la digitalización, pero con el matiz de "no perder la esencia" que caracteriza al comercio de proximidad: el trato personal y el conocimiento del cliente.
A cambio, el sector promete mantener su compromiso con Salamanca, ofreciendo "cercanía, profesionalidad" y cuidando a quienes confían en ellos día a día. "El comercio local no solo vende productos: crea vínculos, crea comunidad y da vida a las calles", concluye el comunicado de la entidad, asegurando que esperarán a Sus Majestades con "las luces encendidas y la puerta abierta".