Ver galería


LOCAL
Actualizado 24/12/2025 13:49:13
César García

Este 2026 incluye un hito histórico, el V Centenario de la Escuela de Salamanca que se celebrará con congresos, exposiciones y publicaciones, para reivindicar la vigencia de estas aportaciones pioneras, en las que se basan los derechos humanos.

Salamanca se prepara para conmemorar una fecha trascendental en la historia del pensamiento occidental. El año 2026 estará marcado por el quinto centenario del inicio de la enseñanza de Francisco de Vitoria en la Universidad de Salamanca, un hito que los dominicos y las instituciones salmantinas se disponen a celebrar por todo lo alto. Manuel Ángel Martínez, prior del Convento de los Dominicos, ha desgranado en SALAMANCA AL DÍA las claves de esta efeméride y ha adelantado la intensa agenda cultural y académica que se avecina. El objetivo no es solo mirar al pasado, sino "afrontar los problemas del presente inspirándonos en los principios de esta Escuela".

Para comprender la magnitud de lo que se conmemora, Martínez ha situado el foco en el cambio de paradigma que supuso la llegada de Vitoria. Según ha explicado el prior, este cambio consistión en una transformación profunda en la forma de enseñar y pensar la teología, "con la revolución que eso supuso para el pensamiento, desde el punto de vista pedagógico, en primer lugar".

Esta "revolución" pedagógica consistió en sustituir el libro de las sentencias de Pedro Lombardo por la Suma Teológica de Tomás de Aquino. Vitoria aprendió este método pedagógico de sus maestros de la Universidad de París y lo implantó en la Universidad de Salamanca. A nivel de contenidos, vitoria desarrolló el pensamineto del Aquinate, y abordó los problemas de su tiempo aplicándoles con acierto sus principios. En ese contexto, una de las principales inquietudes de la corte era la legitimidad de la conquista de América. Vitoria, desde los principios teológicos, trató de dar respuesta a esa cuestión.

El origen de los derechos humanos

Uno de los aspectos más relevantes de la Escuela de Salamanca es su conexión con la defensa de la dignidad humana y los derechos fundamentales. Al ser preguntado sobre si era novedoso hace 500 años hablar de igualdad, el prior ha recordado que la teoría cristiana siempre ha defendido que "todo ser humano es imagen de Dios". Sin embargo, el gran aporte de la Escuela de Salamanca fue llevar esa teoría a la práctica ante una realidad nueva y desafiante: el descubrimiento de un continente. "El problema no es la teoría, es la aplicación práctica", ha señalado.

En este sentido, Martínez ha destacado lo que en la orden denominan el "proceso Salamanca", una dinámica de retroalimentación que resulta sorprendentemente moderna. Se trataba de un "diálogo entre académicos y hombres de acción, hombres que estaban trabajando en la pastoral". Esta comunicación entre los misioneros que vivían la realidad en América y los pensadores de Salamanca fue clave para humanizar las relaciones y sentar las bases de lo que hoy conocemos como derecho internacional.

Sobre la vigencia del pensamiento de Vitoria en el mundo actual, convulso y complejo, el prior se ha mostrado convencido de que el teólogo apostaría hoy por el diálogo y la razón. "Pienso que él intentaría, no sé si reñir, pero sí dialogar y poner de relieve la razón", ha reflexionado Martínez. Para el prior, Vitoria "pondría el dedo en la llaga en los problemas actuales, sobre todo en aquellos donde no se refleje este respeto de la persona".

A pesar de su importancia, la Escuela de Salamanca sufrió un periodo de olvido, especialmente a partir del siglo XVII, debido en parte a desacuerdos internos en la misma Escuela a propósito de la llamada cuestión De auxiliis. No fue hasta el siglo XIX cuando figuras como el jesuita alemán Franz Ehrle o, en España, Marcelino Menéndez Pelayo y los dominicos Luis G. Alonso Getino y Vicente Beltrán de Heredia, rescataron este legado. Lamentablemente, gran parte del patrimonio documental del convento se perdió. "Con la desamortización y la consiguiente exclaustración se perdió todo, la biblioteca pasó a la Universidad de Salamanca y los archivos pasaron a Madrid, además, parte se perdió por el camino", ha lamentado el prior.

Un aniversario muy intenso

Mirando hacia el futuro, el 2026 se presenta cargado de actividades. Aunque el programa no está cerrado del todo, Martínez ha anticipado varias iniciativas de calado. Ya está en marcha el ciclo de las 'Conversaciones de San Esteban', dedicado este año expresamente a la Escuela de Salamanca y la dignidad humana. Además, se preparan dos exposiciones en San Esteban: una temporal y otra permanente en colaboración con otras instituciones.

La agenda académica será igualmente intensa. El prior ha confirmado la participación en un congreso junto con las dos universidades salmantinas, así como unas jornadas internacionales de dominicos sobre justicia y paz. También ha revelado que tienen pensado "otro congreso con otra institución en torno al 18 de octubre", fecha en la que supuestamente Vitoria comenzó su enseñanza en la Universidad de Salamanca. A esto se sumarán un concierto, una misa solemne de acción de gracias , cursos específicos en la Facultad de Teología y en la Escuela de Teología de San Esteban, así como un número monográfico de la revista, 'Ciencia Tomista'. Se trata de un despliegue que busca, en palabras de Martínez, "volver a poner en el centro esta escuela" que tanto nombre ha dado a la ciudad.

Crece el interés por Francisco de Vitoria

En el marco de esta efeméride, impulsada por la figura de Francisco de Vitoria, el prior ha destacado la importancia de actualizar el legado histórico. Según ha explicado Martínez, el objetivo no es solo mirar al pasado, sino "afrontar los problemas del presente inspirándonos en los principios de esta escuela".

La comunidad de los Dominicos, que actualmente cuenta con "una veintena de frailes en este momento", se prepara para un periodo de mayor actividad. Aunque su responsable ha reconocido que la programación conmemorativa supondrá "un esfuerzo", ha matizado que las alteraciones en la vida conventual serán "de tipo puntual". No obstante, ha admitido que ya perciben un aumento en el interés externo: "Es verdad que llegan muchas peticiones de visitas a la tumba de Vitoria, celebraciones de eucaristías, etcétera".

Respecto a una posible visita papal para conmemorar este hito histórico de la Iglesia y el derecho internacional, el prior se ha mostrado prudente y realista sobre las dificultades logísticas que implicaría. Aunque ha confirmado que existen escritos del Papa Francisco que valoran la importancia de esta Escuela, ha señalado que "una presencia del Papa lleva una movilización enorme y unos esfuerzos y un trabajo muy grandes".

La vida intramuros y la conexión con la Peña de Francia

Más allá de los eventos extraordinarios, Martínez ha detallado cómo se estructura el día a día de los religiosos, basado en cinco pilares fundamentales: la vida fraterna, los consejos evangélicos, la liturgia, el estudio y la observancia regular. La jornada comienza con la Eucaristía a las 8:00 horas y el rezo de Laudes a las 8:00 horas, y se divide entre la oración y el trabajo intelectual y pastoral. La comunidad se reúne de nuevo para el almuerzo, después del cual, existe un momento de encuentro recreativo.

Ya por la tarde continúa en trabajo, y la comunidad vuelve a encontrarse para el rezo de la oración de Vísperas a las 20:30 horas; a esta oración se añade el canto de la Salve, tan importante en la tradición dominicana, seguida de la Antífona a Nuestro Padre Santo Domingo, y la oración por los difuntos.

Por otra parte, el prior señaló que en San Esteban existe, desde el año 1947, una Facultad de Teología que imparte únicamente los ciclos de licenciatura y doctorado, donde una gran parte de esta comunidad ejerce la docencia al mismo tiempo que la investigación sobre temas teológicos. Además, los frailes atienden cuatro capellanías, y dos de ellos trabajan en la Editorial San Esteban-EDIBESA.

Un dato relevante que ha aportado el prior es la estrecha vinculación del convento salmantino con el santuario de la Peña de Francia. Martínez ha revelado la magnitud de este centro espiritual, atendido por los mismos frailes: "Por él pasan al año unas 80.000 personas".

De 200 frailes a una veintena: la crisis vocacional

Uno de los puntos más reflexivos de la entrevista ha girado en torno al descenso demográfico en la comunidad religiosa. El prior de los dominicos de Salamanca ha recordado tiempos de mayor ocupación, señalando que "en los años 60, aquí había como 200 frailes". El contraste con la veintena actual es notable, una situación que el prior ha atribuido a una "crisis vocacional en toda Europa" que también afecta a América, aunque ha observado un "cierto resurgir" en Asia y África.

Al analizar las causas de este fenómeno, Martínez no ha dudado en señalar un punto de inflexión histórico y social. "Como muchos otros señalan, yo creo que arranca con la revolución del mayo del 68", ha afirmado. Para el prior, esta situación trasciende la vida religiosa y es un síntoma de una transformación social más amplia que afecta a todas las instituciones, incluido el matrimonio. "Hay una dificultad grande para mantener compromisos estables en el tiempo", ha lamentado, concluyendo que los frailes, al fin y al cabo, "son hijos de su tiempo y están imbuidos de la cultura del tiempo en el que estamos".

Fotos de David Sañudo

Etiquetas

Leer comentarios
  1. >SALAMANCArtv AL DÍA - Noticias de Salamanca
  2. >Local
  3. >"Francisco de Vitoria pondría el dedo en la llaga de los problemas actuales, sobre todo donde no se respete a la persona"