Después del partido entre Real Madrid y Barcelona, 21 de abril ppdo., en Estadio Santiago Bernabéu, se repitió con insistencia este “soliloquio”, parecido al de William Shakespeare en su Hamlet escrito en 1600. Hubo opiniones variadas en todos los ambientes futbolísticos, unos que sí y otros que no, dependía de la afinidad del opinante.
El presidente del Barcelona, calladito durante meses por el caso Negreira que le abruma sin aparentarlo, amenazó en esta ocasión que iría a la justicia ordinaria a denunciar “el robo” del partido para obtener la repetición del partido.
Con una visión imparcial, fue muy evidente que no hubo evidencias firmes para conceder ese gol y el árbitro estuvo sensato pidiendo tranquilidad a los responsables del VAR hasta que encontrasen las imágenes clarificadoras. Finalmente, el gol no subió al marcador.
Lo más curioso, tal vez, es que precisamente en esa jugada había una posición flagrante de “fuera de juego”, lo que hubiera inhabilitado la posible concesión de gol. Nadie entró a debatir dicha falta en ningún foro, la prensa apenas profundizó, por supuesto el presidente barcelonista silenció esa circunstancia y, lo más sorprendente, los árbitros se lo tragaron también en silencio...
La literatura universal elevó a la fama aquel “Ser o no ser”, mientras que el señor Laporta seguirá incumpliendo diversas normativas, pero se atrevió a asegurar que “¡Fue gol!”. Con el 3-2 frente al Real Madrid, la Liga se cerraba prácticamente y como decía Shakespeare “Morir es morir…”, pero él desviaba la atención de los suyos con otras cuestiones.
A los pocos días, anunció la continuidad del entrenador Xavi Hernández, que dimitió tan solo hace 3 meses incluso con contrato en vigor. Un entrenador que tiene por norma justificar sus fracasos con la cabeza de los demás. Un maestro en las protestas que ha acumulado tarjetas amarillas y rojas de manera arrabalera.
Ser o no ser. Me voy o no me voy. Gol o no gol… El entrenador Xavi ha repetido numerosas veces a las cámaras de los Estadios, de manera exhibicionista: ¡VERGÜENZA!. ¿Quién no la siente…?
Pues a todo hay quien gana, de pronto apareció el “listo del pueblo”, señor Javier Tebas, dando razones y explicaciones de por qué en la Liga española no ha invertido en la “tecnología de gol”: “Es muy costosa, se confunde mucho en otros lugares instalados, esa jugada ocurre muy pocas veces en un partido… “. Así que quedamos a la espera de que “el juguetito” lo compren los Clubs cuando valga el doble que ahora…