OPINIóN
Actualizado 03/09/2021
Félix López

Los seres humanos somos también irracionales (lo de racionales lo sabemos desde que nos explicaron el catecismo) y chapuceros. Por eso hacemos guerras absurdas (¿lo son todas?) e involucramos a los dioses.

Cuando, en la antigüedad, creían en muchos dioses era más comprensible porque cada pueblo tenía su dios, uno o varios. Los dioses también luchaban entre sí; y a favor de su pueblo.

Algún griego inteligente ya dijo que no sabía si existían los dioses, pero estaba seguro que, si existían, estaba claro que no se ocupaban de los humanos. Una idea que no sé si es cierta, pero no parece muy disparatada, cuando se contempla como estaba y como sigue el mundo. De hecho, el problema del mal siempre ha resultado difícil de explicar, desde las religiones, especialmente cuando al Dios único se le consideró omnipotente y misericordioso.

Con la llegada del Dios único, su revelación o la invención del pueblo judío (tenemos muchas discrepancias sobre este asunto), el dios de los judíos se convirtió en el Dios único, aunque en el Antiguo Testamento no es tan fácil estar seguro de si sigue siendo el dios judío o el Dios único y universal. Solo el Nuevo Testamento lo deja claro, convirtiéndolo en el Dios Justo y el Dios del Amor y no de la guerra.

El Islam, en conexión con el Antiguo Testamento, también reconoció a un solo Dios, aunque no son pocos los islamistas que le consideran el Dios de la guerra.

Los cristianos, que siguen tan divididos, se asientan fundamentalmente, aunque no solo, en el Nuevo Testamento. Tenemos así Un Dios y tres religiones monoteístas. Digo yo que, si Dios es único y universal, las tres religiones monoteístas tienen el mismo Dios.

Pero la historia parece desmentirlo, porque todos los pueblos han instrumentalizado a su Dios único, creyéndolo de su parte y el único verdadero.

Los judíos, que han conseguido ser la raíz de las tres religiones y hacer de su dios el Dios único ((también que el hijo de Dios de los cristianos naciera judío, aunque nunca lo reconocieron como tal y siguen esperando el Mesías), han sufrido mucho en la historia, pero siguen sintiéndose los propietarios del Dios verdadero y tratando a los palestinos islamistas como enemigos.

Los islámicos tienen una tradición de guerras contra los cristianos y judíos y consideran que Alá, su Dios, es el verdadero.

Los fundamentalistas judíos e islámicos, y no pocos cristianos, siguen con estas ideas aun hoy día.

Los cristianos hicimos cruzadas y hemos participado en numerosas guerras en nombre de Dios, expulsado a los judíos y tantas cosas más. Incluso hemos hecho guerras durante dsécadas entre los propios cristianos, Católicos contra Protestantes, etc.

Lo cierto es que los poderes políticos se han servido siempre de las religiones para sus intereses y las autoridades religiosas se han servido de los gobiernos que les eran favorables, como ocurrió con la dictadura de Franco.

La historia de los pueblos monoteístas, en definitiva, ha seguido disputándose la propiedad del Dios Único. ¡Qué irracionales y chapuceros somos los humanos!

Aprendí en el catecismo que es un grave pecado tomar "el nombre de Dios en vano" ¿No es esto lo que hemos hecho y seguimos haciendo con Dios?

La guerra de Afganistan pone de actualidad este tema. Nos escandalizan, con razón, los

talibanes, son la caricatura esperpéntica de tantos sucesos históricos, en los que han participado las tres religiones.

"Cuantos años deben pasar?.", como hemos cantado tantas veces.

Por eso tengo que felicitar a este Papa actual cuando explícitamente ha dicho, si no le he entendido mal, que el Dios de las tres religiones monoteístas es el mismo Dios. Y que nadie puede matar en nombre de Dios:¨"no matarás" es el primer mandamiento.

Hace décadas el teólogo Hans Kung, fue recibido por Kennedy, y le insistió que la paz no llegará sin la paz entre las tres religiones monoteístas. Este Papa está por la labor, pero hay aun fundamentalistas, también entre los cristianos.

Y los que no estamos implicados en estas concepciones, creyentes, no creyentes e ignorante, debemos dejar de defender ideologías totalitarias intentando imponerlas incluso con las armas.

El mundo está siempre lejos de la paz perpetua con que soñaba Kant, ilustrado idealista y defensor de una ética universal asentada sobre la razón.

Los talibanes quieren gobernar a partir de su interpretación- manipulación de Alá. Los occidentales de origen cristiano y judío, le hemos querido imponer nuestra "sagrada e indiscutible democracia liberal".. Yo la llamaría el "mal menor de la democracia", porque he conocido males mayores y ninguna forma de gobierno mejorr. Pero imponérsela como sagrada y por las armas, sigue siendo una guerra de religiones. e intereses geopolíticos

Las mejores posibilidades de la razón humana no se imponen por las armas. Hay que tener en cuenta que no solo es importante el qué, la finalidad (la paz, la igualdad entre mujeres y hombres, etc.) sino el cómo.

Incluso la idealista revolución francesa, (libertad, igualdad y fraternidad) se degradó con el"cómo". También la rusa, la cubana y tantas otras. La especie humana puede ser muy razonable y generosa, pero también muy irracional, egoísta y agresiva. No es fácil gobernarse a uno mismo y menos a los pueblos.

Tendremos que seguir esperando. Y nunca será suficiente con el progreso científico; tenemos que aprender a ser libres, igualitarios y fraternales.

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