CARTAS DE LOS LECTORES
Actualizado 20/06/2018
Enviado por Maximo de la Peña Bermejo

Ya están aquí los inmigrantes abandonados en alta mar en el barco Aquarios, el Gobierno buenista, después de la euforia, va matizando a quien le concederá la condición de refugiado. Tras las buenas intenciones vienen los problemas y este Gobierno de "anuncio" quiere ahora demostrar que existen mafias del tráfico de migrantes. Ahora resulta que el Magistrado, Fernando Grande-Marlasca no se había enterado de dichas mafias hasta llegar al Ministerio del Interior, no se ha resistido ni un día, a aportar su voluntad de retirar las cuchillas (concertinas que suenan mejor) instaladas en la valla que separa Ceuta y Melilla de Marruecos, aquellas cuchillas fueron instaladas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero "el nefasto" ante las continuas avalanchas de inmigrantes. No hay duda que es un sistema muy peligroso para los asaltantes.

Un ministro del Interior esta para solucionar los problemas de control de fronteras y antes de lanzarse con ideas al calor de los gestos buenistas debería tener a mano suficiente información sobre el problema migratorio y, principalmente, el papel que juega Marruecos desde hace años. Por su frontera y su costa, entran miles de ilegales. Casi mil han llegado en menos de 48 horas sin meter ningún ruido. Si se quitan las cuchillas, "zapateriles" debe haber una alternativa que mejore el blindaje de la frontera con Marruecos. ¡A ver si algún iluminado se le va eso que tiene debajo del pelo! Y nos prepara una marcha verde. Toda medida que se suprima debe seguir otra nueva que la sustituya. Cualquier decisión sobre los métodos de control de fronteras, debe contar con los técnicos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que están sobre el terreno.

Las fronteras de los países no son inventos gratuitos, son para delimitar los espacios donde los Estados ejercen sus soberanías y donde los ciudadanos ejercen sus derechos y obligaciones con su propiedad. Está bien el buenismo para dejar entrar por humanidad a personas que su vida pende de un hilo. Pero no basta con acogerlos entre discursos bienintencionados e ignorar al mismo tiempo las dificultades de integración en los valores sociales, políticos y económicos del país que los acoge.

Dicho todo esto: en los próximos días viviremos la suerte de seiscientos y pico refugiados que han llegado al puerto de Valencia, mujeres, hombres y niños que habrá que atender, alimentar, acoger familiarmente, habrá que ofrecerles la oportunidad de defenderse en nuestro ambiente, convertirles en seres libres de pleno derecho y obligaciones, como los demás. Ya veremos qué pasa.

Por último, este Gobierno de "gestos" ¿tiene previsto que pasara con los ilegales que entran en nuestro país todos los días? ¿Y con el próximo barco que llegue lleno de refugiados a nuestro puerto? La Comisión Europea del Refugiado, tiene asignado para España 14931 personas procedentes de los asentamientos de Italia y Grecia.

Asique puede ir quitando las cuchillas o "concertinas" en las vallas de Ceuta y Melilla y luego a diferenciar el derecho a ser refugiado de unos y la expulsión de otros. Y mi última pregunta. ¿Sabe este Gobierno de Sánchez hacia dónde va, más allá del buenismo de gestos? Lo dudo?

Máximo de la Peña Bermejo

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