OPINIóN
Actualizado 03/12/2016
Rubén Sánchez Parazuelo

Se avecina un acueducto nacional. Los días 6 y 8 de diciembre no se miran en el calendario por los festejos que se van a celebrar, si no por los días que ocupan en el calendario. Dos tercios de España dirán que sí y no a trabajar, los empresarios y trabajadores de la empresa privada y un tercio dirá que no un día y tampoco al siguiente. La España empresarial no va a parar y la España institucional hará parones intermitentes o falsa actividad. Tras un mes nefasto en la economía de las pequeñas cuentas en nuestro país que estaba en boca de todos los empresarios locales, se plasma en datos de desempleo, paro y pérdida de cotizantes en los datos presentados a fin de mes de noviembre.

Hemos pasado un mes horrible, en el que no ha faltado el pago de nóminas, retenciones, pagos de IVA, luz, alquileres, suministros que nos impide hacer el acueducto del que sí va a disfrutar la España institucional. Tras unos cuantos meses de desgobierno, de meter miedo con la capacidad presupuestaria del Gobierno, de coaccionar a la formación del Gobierno con el trasfondo de las pensiones y de la hucha a punto de extinguirse? Toca seguir trabajando para unos y un fuerte descanso para otros. Todos lo merecemos y los pequeños y medianos empresarios también merecemos un parón en el pago de impuestos. Podíamos declararnos de huelga de brazos caídos para el pago de impuestos, de subidas de luz y de tasas administrativas. Si gran parte de la España institucional va a parar para un merecido descanso, es de ley que los pagadores también lo hagan. O jod***s todos o? ya sabemos el castellano refrán.

Este parón afecta sobre manera a ciudades institucionales como la nuestra. Se han cuadrado fechas creando una confusión vergonzante. Para unos no se trabaja el lunes, para otros no se trabaja el viernes y, quien ha estado hábil, se ha escudado del desconcierto de lunes o viernes para decir que, para ir un día entre semana como un miércoles, mejor no ir. ¿Qué clase de ejemplo vamos a dar a nuestros jóvenes si se les enseña que se pueden tomar hasta 9 días de descanso en pleno proceso de recuperación económica? Total, que el absentismo laboral emana de estos valores de un día no trabajo y al siguiente tampoco.

Como contribuyente estoy abrumado. En el próximo calendario laboral institucional, del 1 de diciembre al 9 de enero, va a haber hasta 26 días en los que no se va a trabajar. Mientras tanto, los empresarios, autónomos, trabajadores del comercio, comerciales y un amplio elenco de folclóricos de la economía van a tratar se trabajar todos los días excepto el 25 y el 1 para tratar de salvar un año, de nuevo, muy difícil.

Esta sociedad española, dada a la queja continua, pero colmada de docilidad e inacción, va a soportar a muchas cigarras que son alimentadas por millones de hormigas. En este caso, una vez unidos patrióticamente, dejaremos de hacer lo que debemos un día no y otro tampoco.

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