OPINIóN
Actualizado 02/02/2016
Miguel Ángel Perfecto

Una vez más se critica en los medios de comunicación y en las redes sociales el fracaso escolar y las dificultades de mejora de nuestro sistema educativo. Los medios de comunicación jalean el informe Pisa o el hecho de que según el ranking universitario de Shangay  ninguna universidad española esté entre las primeras. Y en estos debates llenos de simplezas, nos sale todo un excelente filósofo, asesor gubernamental, a decirnos que el sueldo del profesorado debería variar en función del rendimiento de los alumnos.

Uno que lleva muchos años en esto de la educación universitaria se revuelve ante el poco rigor con que se tratan los problemas de la enseñanza en España, incluyendo claro está la enseñanza universitaria.

Padecemos desde hace años la intromisión de los partidos políticos en un tema tan sensible como la educación, la alternancia en el Gobierno de conservadores y socialistas ha llevado a que cada partido pretenda dejar su sello en el campo educativo sin pararse a pensar que los cambios frecuentes dañan a la enseñanza y desconciertan al profesorado y a los propios estudiantes.

Por si fuera poco, asistimos a campañas de desprestigio sistemático de los profesores que llevan muchas veces a que sean acosados, injuriados y golpeados por padres y madres de alumnos. El respeto al profesor se ha perdido tanto por parte de los padres, como de los alumnos y si no hay respeto al profesor ¿cómo puede progresar la enseñanza?.

Vivimos en una sociedad mediocre donde el esfuerzo, el saber y el sacrificio por conseguir el conocimiento es despreciado por la mayoría, mayoría que solo se interesa por el aprobado de sus hijos, no el aprendizaje del saber. Ahora mismo existe una campaña para prohibir los deberes escolares en casa, ¿se han planteado los padres que sus hijos necesitan fijar lo aprendido en clase estudiando en casa?.

Y en cuanto al rendimiento del profesorado, profundamente desmotivado por el desprecio de la Administración Educativa y de los propios padres, ahora nos salen con que debe haber un sueldo diferente en función del resultado de los alumnos.

 ¿Se han preguntado los promotores de esa idea que no es lo mismo dar clase en un buen colegio con alumnos de clase media y padres cultos, que en un extrarradio con alumnos de familias desestructuradas y con problemas de delincuencia?. ¿ Acaso el profesor de esos alumnos con problemas debe pagar con un menor sueldo?, eso resulta insultante con todos los respetos para el filósofo que lo ha propuesto.

Y en cuanto a la Universidad, ¿cómo se puede tener una Universidad de Excelencia Internacional si los presupuestos universitarios son muy limitados, el sueldo del profesorado congelado desde hace más de 10 años, no entran profesores jóvenes en formación porque no salen plazas nuevas, no existe límite al acceso de cualquiera a una carrera universitaria, aunque no tenga capacidad alguna?. ¿Acaso es posible formar Premios Nobel en una Universidad española cuando se reducen considerablemente los presupuestos de Investigación y se expulsa a los más brillantes alumnos?.

Seamos serios, la educación necesita un gran pacto de Estado que contemple asignar importantes recursos para la enseñanza y la investigación pero necesita igualmente una actitud social de respeto y apoyo a los profesores en todos los niveles educativos. El desprecio al conocimiento típico de España nos está condenando a la irrelevancia, a convertirnos en un país de camareros y peones de la construcción.

Leer comentarios
  1. >SALAMANCArtv AL DÍA - Noticias de Salamanca
  2. >Opinión
  3. >Los problemas de la educación española y el rendimiento de los profesores