ALBA DE TORMES | Ataviados de trajes y gorros, los más pequeños, han despedido al mediodía el 2015 de una manera peculiar
En torno a sesenta niños y niñas de Alba de Tormes adelantaron al mediodía del jueves las campanadas de fin de año para despedir a su manera el agotado 2015 y dar la bienvenida al entrante 2016.
Ataviados de trajes y gorros, los más pequeños, entre ellos los integrantes de la Ludoteca Municipal organizada por el Ayuntamiento de la villa ducal, despidieron el 2015 de una manera peculiar; sustituyendo las tradicionales doce uvas por doce gusanitos.
Una vez vaciados sus vasos de gusanitos, los niños y niñas disfrutaron jugando con el confeti tirado desde el balcón del ayuntamiento y haciendo sonar sus matasuegras.