OPINIóN
Actualizado 31/12/2015
Alberto López Herrero

Este 1 de enero es el típico día para empezar a cumplir el propósito de dejar de fumar, comenzar a correr, retomar la lectura, mejorar los hábitos de alimentación y sueño o iniciar esa colección con la que nos bombardearán en breve los medios de comunicación. Son sólo propósitos que podremos postergar hasta mañana, hasta el lunes, hasta que se acaben las vacaciones escolares o hasta que empiece febrero para arrancar con el mes...

Todo eso está muy bien como autoengaño, pero hay algo que no puede esperar y es la felicidad: todos lo sabemos, todos la buscamos, pero también la mayoría seguimos sin saber si es suficiente con tener la conciencia tranquila por no robar, una familia maravillosa, unos amigos fantásticos y disfrutar con el trabajo para asegurar que se es feliz.

Por eso no deseo feliz año, sino simplemente digo feliz presente a secas, feliz y punto, porque hoy empezamos un capítulo nuevo en el libro de cada uno y cada cual puede escribirlo como quiera, según su entrega, su coraje, sus ganas, su alegría, su optimismo o su resignación y los sueños que quiera perseguir.

Me quedo con el brillante discurso improvisado de José Mujica, presidente de Uruguay hasta el 1 de marzo, en un homenaje que recibió en Ecuador por los países de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) hace 25 días. Merece la pena escucharlo y pensar qué vela nos alumbraría con políticos así...

Entre otras cosas dijo: "Si eres joven tienes que saber esto: la vida se te escapa, se te va minuto a minuto y no puedes ir al supermercado a comprar vida... Entonces, lucha por vivirla, por darle contenido (...) Sé el camino de tu propia vida".

Tenemos el regalo del tiempo por delante para pensar en ser felices y tener gestos sencillos con quienes están más cerca para que, por ósmosis, vaya siendo también mejor todo lo que nos rodea.

¡Feliz presente!

Leer comentarios
  1. >SALAMANCArtv AL DÍA - Noticias de Salamanca
  2. >Opinión
  3. >¡Feliz presente!