Siempre hemos pensado que en las calles de Salamanca los contenedores se colocan donde mejor le cuadra a la empresa, como tirándolos a voleo: en un cruce de calles tapa
ndo la visibilidad de los coches que circulan; en algunas aceras robando el espacio peatonal o impidiendo la visibilidad de los conductores delante de un semáforo con peligro para los peatones...en definitiva en lugares impropios a su gusto y capricho. Como estos que aparecen en la plaza de santa Eulalia, en fila india, como una exposición.
Urge que desde el Ayuntamiento se de un repaso a lo largo y ancho de la ciudad y se normalice la ubicación de estos necesarios cacharros, sin olvidar los contenedores soterrados, sobre todo en el centro de la ciudad donde el impacto visual hace más daño.