Mientras comíamos unas patatas bravas, masticábamos el ambiente previo a las elecciones que se respira en las tertulias del bar de Emilio:
Es el momento, digo yo, de hacer balance, de recordar y no dejarnos seducir por cantos de hipopótamos, por mucho que se hagan pasar por sirenas.
Es el momento de tener presentes los recortes, los miles de ciudadanos que perdieron las cartillas sanitarias, los medicamentos que no fueron dispensados porque eran "caros", las becas que se han caído en el camino, las ayudas a la banca que jamás han sido devueltas? Las lágrimas de los empobrecidos y las risas de los corruptos.
Después, con todo eso en la memoria, vete a votar si quieres pero estudia muy bien a quién le regalas tu papeleta, porque en ese trozo de papel impreso se pueden esconder amarguras o felicidades, tristezas o cariños.
Yo seguiré hablando de pena, de padecimiento, de podredumbre, de penurias y penumbras. Y seguiré pensando que todas esas palabras empiezan por P, como por P comienza el Partido Popular.