OPINIóN
Actualizado 22/09/2015
Cipriano Pablos

Siempre podrás contar conmigo y para mí será lo más importante que me quede por hacer en la vida.

Si existe el nepotismo, que es cierto que existe, lo que yo me permito hoy, con el permiso y espero que aceptación de quienes quieran leer estas líneas, es el acto de nepotismo en el más puro sentido y significado del término. Pero no me quiero aguantar las ganas, porque el acontecimiento lo merece y le debo la bienvenida a lo más bonito, a lo más grande que me ha pasado en mi vida, siendo importante el nacimiento de mis hijos. Hace cuatro días ha nacido OLIVIA, mi nieta, mi primera nieta y no puedo callármelo. Si a menudo hago referencias a la necesidad de ser generosos, quiero serlo con todos los que me sigan y compartir esta alegría inmensa que me embarga, porque verle la carita a un angelito como OLIVIA me desborda y tengo que compartirla.

En mi vida hubo siempre una carencia que se hizo más grande cuando veía a mis hijos disfrutar de sus abuelos y viceversa. Yo no tuve la suerte de conocer a ninguno y no he disfrutado de ese trato,  de esa relación tan especial que existe entre abuelos y nietos. Y hoy puedo rellenar ese hueco, sobradamente, con la llegada de OLIVIA: se me rompe entre los brazos de lo preciosa que es. Y si a la llegada de mi princesita añado que me he jubilado hace doce días, es la combinación perfecta para estar feliz y compartirlo con todos.

Mi querida princesita: has llegado como  una  "ciclogénesis explosiva" a mi vida. Eres el bálsamo que alivia y cura  tantos sinsabores y tantos malos momentos de los últimos tiempos. Has llegado con un aire fresco y limpio que me motiva para seguir con la ilusión intacta: verte crecer será un gozo insuperable y estaré permanentemente dispuesto a coger tu manita y ayudarte a mirar al frente, donde nos esperan grandes cosas, grandes esfuerzos para conquistar todas las metas que nos propongamos contigo, que tienen que ser muchas, para que te conviertas en una gran mujer, como mamá Raquel, como la abuela y como la tita Laura, que ha dejado ser la más guapa, porque tú le has quitado el puesto, merecida y sobradamente.

Hay quien piensa, con razón, que los nietos manejan a su antojo a los abuelos. Sospecho que es lo que vas a hacer conmigo y que gustosamente lo admitiré. Pero no perderé de vista la necesidad de colaborar en tu educación, aunque deba tener mano izquierda muchas veces y concederte algún caprichito innecesario. Bueno, qué le vamos a hacer. Me conformaré con ayudarte a ser buena persona, a que seas útil a la sociedad, al tiempo que colmes tus ilusiones y alcances todo aquello que te propongas y sea bueno para ti. Siempre podrás contar conmigo y para mi será lo más importante que me quede por hacer en la vida.

Tendrás que aprovechar, con la ayuda de todos, la oportunidad que te da la vida para desarrollarte en una familia que  te quiere con locura y estará siempre a tu lado para que crezcas feliz y nunca te sientas desamparada ante las dificultades que encontrarás. Con tu esfuerzo y nuestra  ayuda todo será posible, princesita.

Y tu abuelo está a tu disposición para jugar contigo, para llorar contigo, para ser tu cómplice ( hasta donde se pueda y se deba, mi niña ) porque nada habrá más gratificante que acompañarte, día a día, en este difícil camino de la vida, pero hermoso si lo afrontamos con valentía y generosidad.

Te quiero, OLIVIA y  estaré a tu lado hasta que Dios me llame para hacer el camino de vuelta. Nada será más hermoso. Tú,  que lo estás empezando, sé bienvenida y prepárate para que el trayecto que tengas asignado sea fructífero para ti y para quienes tenemos y tengan la suerte de caminar a tu lado. Eres un regalo de Dios. Gracias por haber nacido, princesita. TE QUIERO. 

Etiquetas

Leer comentarios
  1. >SALAMANCArtv AL DÍA - Noticias de Salamanca
  2. >Opinión
  3. >A OLIVIA, mi princesita, mi nieta.