Es inevitable pensar en el pasado; recordarlo, añorarlo, odiarlo u olvidarlo. Es sin duda, el maestro más sabio y eficaz. Mirar atrás te enseñará a ver todo lo que has logrado, hasta dónde has llegado y cómo has evolucionado.
El pasado son recuerdos y aprendizajes, el futuro son deseos y aspiraciones, pero al final, solo son palabras. Lo real y lo tangible es el presente, con lo de atrás ya hemos cumplido y del mañana, nada se sabe.
Feliz semana y...¡a quererse mucho!