Los vecinos, que responsabilizan a las administraciones de esta situación, tienen que comprar agua embotellada debido a que el sistema de abastecimiento del edificio es deficiente y arroja un agua insalubre, sucia, marrón, ya que las cañerías de hierro es
Desde el año 1994, noventa y dos vecinos están viviendo en Salamanca sin agua potable. Los edificios, construidos por la Junta de Castilla y León en el año 1992 y ubicados en el Barrio San José, tienen actualmente unas condiciones cuanto menos cuestionables.
El problema que denuncian sus vecinos es que a fecha de hoy, aún no tienen licencia de terminación de obra, por lo que viven sin agua potable, con unas plazas de garaje sin las medidas que pide la ley y con las mismas tuberías de desagües que había en el antiguo matadero, las cuales no dan abasto para 92 familias. "Cuando se obstruyen las vías rebosa por las arquetas de todo el aparcamiento un olor insoportable y nauseabundo emergiendo desechos y encharcando el aparcamiento, algo que ignoran desde la Junta de Castilla y León y el defensor del común, que no cumplen con la normativa y se excusan en que debe ser el ayuntamiento quien dé la licencia de terminación de obra", asegura a SALAMANCArtv AL DÍA Juan Miguel, uno de los vecinos afectados.
La pelota se la tiran unas administraciones a otras y en medio los vecinos, hartos y cansados "de tanta ineficacia y desinterés hacia un problema que arrastran casi un centenar de familias desde hace 25 años".
Para ducharse ?ponen de ejemplo-, deben dejar que el agua corra, pues no sale tibia, sino marrón. "De cara al Ayuntamiento es potable, pero no lo es pues desde el año 1990 las tuberías de hierro ya estaban prohibidas, por lo que en el año 2000 al hacer la reestructuración de edificación nueva deberían haberlo modificado, pero la Junta pide que seamos nosotros, los vecinos", denuncia.Además, los vecinos denuncian otro problema, y es que, según el proyecto, todos los bajos deberían haber sido locales para donarlos a asociaciones benéficas, y la Junta de Castilla y León "ha decidido convertirlos en viviendas". "Eso dificulta que nos den el permiso de terminación de obra. El Ayuntamiento
está atado de pies y manos, pues quien tiene que hacer la obra es la Junta", asegura.Juan Miguel, afectado que representa la voz indignada de los vecinos, muestra a un equipo de SALAMANCA rtv AL DÍA las condiciones con las que conviven en su día, y reclaman una actuación pública "en defensa de los derechos como ciudadanos".
La denuncia, en 9 pasos