Las carreteras salmantinas siguen 'viudas' tres años después de la desaparición de la ronda charra, que estaba incluida en el calendario nacional
La llegada del mes de septiembre traía consigo una cita ineludible para los amantes del ciclismo: La Vuelta Ciclista a Salamanca, que, además, cada año se hacía un hueco en el programa de Ferias y Fiestas de la ciudad para ambientar las calles de la capital con un final de etapa.
Pero no sólo la capital se subía a las dos ruedas. Las localidades de la provincia también aprovechaban para disfrutar de una carrera que siempre ofrecía espectáculo y la posibilidad de promocionarse al paso de la 'serpiente multicolor'.
La ronda charra estaba incluida en el calendario nacional y contaba con la participación de lo mejor de las categorías élite y sub-23, además de algunos profesionales que, en el tramo final de su carrera, aprovechaban para disputar la prueba salmantina.
Moisés Dueñasy el sprinter Fran Ventoso (que posteriormente militó en equipos como el Saunier Duval, Andalucía Cajasur o el Movistar), son sólo dos ejemplos de aquellos que encontraron en la Vuelta a Salamanca su trampolín para dar el salto a profesionales.
En 2011, la Vuelta Ciclista a Salamanca disputó su 46 edición, la que ha quedado para la historia como la última edición de la ronda salmantina. José Antonio de Segovia (del Súper Froiz), Karol Andrzej (del Caja Rural) y Darío Gadeo (del Bancaja) fueron los últimos ciclistas que ocuparon los tres cajones del podio.
Al año siguiente, en 2012, la Diputación eliminó la partida de algo más de 33.000 euros que destinaba a la Vuelta Ciclista a Salamanca, firmando así el certificado de defunción de la prueba ciclista. Tanto el Grupo Ciclista Salmántica, como la Delegación de Ciclismo, no pudieron seguir adelante con la 47 edición por falta de presupuesto. Una lástima.