El éxito de la temporada chacinera hace que a partir de ahora se mire al futuro con ilusión de volver a ver un equipo triunfador y no sólo luchar por el descenso
Con la temporada ya finalizada exitosamente, el Club Deportivo Guijuelo mira a la próxima. Lo que otros años era un sufrimiento y pensar en la salvación sufriendo, ahora es soñar con otro buen equipo que luche por todo. Este año ha sido la primera piedra para hacer un club mejor.
Haber llegado al Play Off por primera vez, haber realizado la mejor campaña de la historia y haber conquistado con el estilo de juego son cosas que la afición no pasa por alto. La hinchada se ha dado cuenta de que es posible hacer una gran plantilla con un presupuesto austero y ha nacido la ilusión en la villa chacinera, que ahora cree en un club campeón, que opte a más.
Rubén de la Barrera ha sido el encargado de llevar a la entidad verdiblanca el espíritu ganador. Evitar el descenso ya no es un objetivo, sino una meta. El partido a partido será ahora la manera de jugar y de afrontar el año. El único propósito de cada semana será ganar el domingo. Todo irá enfocado a poder ganar cada encuentro sin pensar en los demás. Confianza en sí mismos.
Aunque todavía no se sepa la plantilla, hay ilusión. El entrenador no ha renovado y gran parte de la plantilla también podría abandonar, pero lo cierto es que el pueblo cree en que las cosas puedan salir bien. Este año también fue un equipo casi totalmente renovado y el éxito ha sido mayúsculo. ¿Por qué no repetir? Se ha instaurado el optimismo, algo que faltaba en ocasiones anteriores.
Pronto se empezará a gestar el nuevo curso y el grupo que tire del Guijuelo hacia arriba con la ilusión de repetir lo que a principio de temporada era un sueño y nadie habría creído. Este club es uno totalmente renovado en la mente de la gente y del fútbol. La llama de la ilusión se ha encendido.