El Universidad de Salamanca logró en la cancha dar el salto de categoría, pero ahora tiene que conseguir en los despachos, en la economía
Este domingo se consumó el ascenso del Universidad de Salamanca a Liga Femenina 2 tras la victoria sobre el Donosti Bera Bera (62-57). Fue el último paso conseguir un merecido salto a la categoría de plata, trabajado durante todo el año. Tras ello, las dudas siguen siendo grandes, puesto que lo económico aprieta.
Los recursos del club son pocos. La USAL tendría muchísimas complicaciones para hacerse cargo del gasto que suponen los desplazamientos y no hay patrocinadores, al menos por ahora, que estén dispuestos a ampliar su inversión en el equipo charro. Las dudas son grandes, pero ahora hay un partido en los despachos que también se puede ganar.
El primer intento deberá de ser que la Universidad pueda esforzarse al máximo y quiera hacerlo. A partir de ahí, mucho trabajo para buscar empresas interesadas en poder anunciarse en el club y que puedan aumentar los ingresos del mismo hasta cumplir con la necesidad. Por ahora no se conoce el interés de ninguna entidad, aunque podrían salir próximamente.
Además, el Ayuntamiento de Salamanca tendrá también que hacer su trabajo para que sus relaciones con diferentes instituciones puedan servir de apoyo también en una parte muy importante. La ciudad entera tiene que intentar volcarse para que este bonito proyecto pueda salir adelante.
Manolo Rodríguez, el técnico del equipo, dejó claro que hará todo lo posible por poder participar en Liga Femenina 2, ya que se lo han ganado en la pista, y ya está "echando cuentas", asegura. Pese a todo, por ahora está parado todo tipo de negociación posible y durante esta o la próxima semana se reunirá con los responsables de la USAL para plantear el futuro.
Por ahora son muchas las dudas en cuanto al año que vien, aunque todos los deseos y esfuerzos se centrarán en ganar el partido de los despachos. Lo económico aprieta, pero las cuentas empiezan a estar claras y toda intención será de conseguir el ascenso y que el nombre de Salamanca se escuche a nivel nacional.