Este miércoles tienen una nueva cita en Las Pistas y tratarán de seguir subiendo posiciones en la tabla para terminar con buenas sensaciones
Desde las 12.00 horas de este miércoles el Club de Fútbol Salmantino recibirá en Las Pistas a la Cultural y Deportiva Cebrereña, en un duelo en el que tratarán de seguir escalando con optimismo a base de hundir a un rival tocado.
Los charros se encuentran en una magnífica dinámica de siete partidos sin perder y tratarán de volver a vencer esta semana, puesto que el pasado fin de semana no pasaron del empate en Segovia ante el Unami. De cualquier modo, están en un buen momento y últimamente se han mostrado muy sólidos fuera de casa y muy incisivos en ella, así que saldrán al verde a por todas.
No tiene más remedio que hacer lo propio el cuadro abulense, que en caso de perder podría caer hasta el puesto de promoción de descenso. En el último mes crecieron y se salieron de la parte roja, pero los pinchazos de las dos últimas semanas hacen que nuevamente estén en posiciones de riesgo. Se antoja vital un triunfo para ellos si quieren seguir dependiendo de sí mismos hasta el final.
María Hernández recuperará para este choque respecto a la jornada pasada a Adri y a Tejedor, aunque seguirá sin poder contar con Toñito y Morales, lesionados de larga duración, así como Zárate y Sobrino, que se suman a la lista de bajas. De cualquier modo, el técnico podrá contar con una alineación de plenas garantías.
Teniendo en cuenta que este día 23 es la fiesta de Castilla y León, mucho público podría acudir a ver el choque. Más si cabe al ver las medidas especiales del club, que permitirá la entrada a menores de 18 años, pone el precio de 5 euros para dos personas, permite que los que fueran socios de la Unión Deportiva Salamanca entren gratis y también dejará entrar sin pagar a padres que vayan con sus hijos.
Poco se juega esta semana ya el Salmantino, aunque sí lo hace la Cebrereña, que no puede permitirse más traspiés. Los blanquinegros intentarán finalizar el curso de la mejor manera posible, certificar la salvación matemática y mirar en positivo de cara al año que viene, pero para ello tendrán que hundir más a un equipo que parecía haber dado un paseo gigante pero que tiene mucho por remar aún.