El Ourense no aprovechó la superioridad numérica y se suicidó con un penalti de Capi
Volvió a ganar el Club Deportivo Guijuelo (0-1) después la derrota en casa. El Ourense sucumbió ante la fortaleza defensiva, pese a que estuvo mucho tiempo con uno más. Continúan las buenas sensaciones para los salmantinos.
Desde el inicio estuvo más metido en el partido el conjunto gallego, que en los primeros instantes generó más de una ocasión. Sin embargo, aguantó bien el cuadro chacinero con seriedad atrás, aunque con muchas dificultades para llegar con peligro al área rival. Importante fue Wilfred, que con una gran estirada sacó un buen disparo de Yebra. También Capi tuvo una opción, aunque remató fuera.
Con el paso de los minutos se fue estabilizando la situación, aunque los verdiblancos no consiguieron dominar y jugar en campo contrario, como así les gusta y suelen hacerlo. De cualquier modo, frenaron los acercamientos y lograron empezar a sentirse más cómodos, llegando al descanso en su mejor momento, aunque todavía con el resultado inicial.
Las noticias en el segundo tiempo fueron malas para los charros, que muy pronto se quedaron con diez por la expulsión de Ángel Martínez. Los locales lograron controlar entonces, pero se toparon con una perfecta muralla que fueron incapaces de superar. Muy atrás defendieron los de Rubén de la Barrera, que confiaban en alguna salida rápida para dar la sorpresa.
Y pecaron de inocentes los de Luisito. En el minuto 84, Capi fue expulsado por un penalti que convirtió Jonathan Martín para dar la victoria parcial a su equipo (0-1). Con la igualdad numérica, todo fue más sencillo para los visitantes, que además aprovecharon la desesperación de su rival para terminar el choque con relativa tranquilidad y llevarse los tres puntos de O Couto, vitales para seguir en Play Off y mirando hacia arriba.