OPINIóN
Actualizado 23/03/2014
Jesús Garrote

En el ámbito educativo en el que me muevo he experimentado que se debe aspirar a una autoridad moral, no a una autoridad basada en el miedo o las amenazas. Cuando en una clase tenemos que recurrir al poder es porque nos falta imaginación e incluso con nuestros hijos denota o falta de dedicación, sensibilidad o recursos.

Estamos asistiendo en la política internacional y nacional a una exhibición de abusos, se quiere instaurar la ley del más fuerte no la del bien común.

Nos venden soluciones a los problemas sociales con cárceles y multas. Esa no es la forma de evolucionar una sociedad, eso serían los últimos métodos cuando la concienciación falla.

Un ejemplo de abuso lo experimenté hace unas semanas viniendo de Barcelona en un autobús escolar después de una actuación de circo. Llegando a Valladolid, un bebé que venía a bordo se puso enfermo y pedimos al conductor que parara porque estaba su madre a recogerlo, el conductor se salió a un descampado de tierra sin ningún peligro para nadie señalizando con tiempo. Normalmente tenemos la experiencia que la policía en una situación de este tipo te pregunta qué ayuda necesitas. En esta ocasión no dábamos crédito, se acercó una pareja de mal educados en tono amenazante hacia el conductor llamándolo imprudente y poniéndole una multa sin preguntar por la salud del niño que se llevaba la madre al hospital.

Como responsable del grupo me bajé del autobús a explicar la situación surgida  al policía con toda educación,  este no me dejó hablar diciendo que no defendiera al conductor y que me iba a multar por no tener el chaleco, le respondí que estaba fuera de la calzada como era la realidad, él vociferó que estaba dentro porque lo decía él. Veremos si su palabra vale más que la de cincuenta ciudadanos la mayoría de ellos menores que presenciaron esta escena bastante desagradable.

Parece que se está instaurando el abuso desde Rusia a Estados Unidos pasando por España. No podemos creer que la nueva ley de educación devolverá la dignidad a los profesores a base de denuncias hacia los alumnos, al igual que no acallarán a la población con multas por manifestarse o intimidando.

No puede ser más eficaz la violencia que la palabra. Con mis alumnos nos gobernamos en asamblea y siempre les digo que las balas para luchar por nuestras metas son las palabras y por eso nos educamos en caliente con duelos dialécticos duros pero sin salirnos de la palabra, hay que buscar la disciplina con argumentos o desde concepciones culturales y artísticas, no desde el sometimiento, ya que por mucho que se repita siempre será cierto que la violencia sólo engendra violencia.

Leer comentarios
  1. >SALAMANCArtv AL DÍA - Noticias de Salamanca
  2. >Opinión
  3. >Abuso de poder desde las pequeñas a las grandes cuestiones