Viernes, 15 de diciembre de 2017

Bajo la niebla

Ansia de ver la belleza entre la niebla, caminar bajo ella

sin ver en la distancia, sin caminar juntos y el silencio.

 

Caminar en el encanto de la luz, abismo claro, incierto,

la bruma entre las piedras, dibujo perdido de las bóvedas

 

de las torres sagradas de una amanecida indiferente.

Son los ojos ciegos del alba, cuando se cierra el día

sintiendo el llanto que moja nuestro sentir, la duda

entre las nubes bajas que se enredan al aire.

Se hace corto el encanto  y en los ojos la sombra

que es niebla y ceguera  que hay siempre en el hombre

para ver ese horizonte que la vida se deja en el camino.



Llora la niebla sobre las calles y los parques mojados  de luz

con la textura de las mañanas grises bajo árboles de ausencia

y baña la madrugada  que se sumerge entre los sueños

cuando caminar juntos no supone necesariamente compartirlos.

y la niebla es manto de vida sin importar la ausencia

es silencio del hombre  que sostiene la luz cuando despierta

en ese encanto de blancura que nos sacude al albaen la paz de la ciudad  entre la niebla que llora indiferente.