Jueves, 23 de marzo de 2017

Y si después de tantas palabras

¡Y si después de tantas palabras, 
no sobrevive la palabra! 
¡Si después de las alas de los pájaros, 
no sobrevive el pájaro parado! 
¡Más valdría, en verdad, 
que se lo coman todo y acabemos! […]

 

César Vallejo
 

La palabra fútbol está fuera de juego en un poema de amor.

La palabra amor late en las demás palabras. Con el tiempo muda la piel y pierde brillo como la serpiente.

Jugar es un infinitivo infinito, palabra que da vida.

La palabra esternocleidomastoideo acaba por doler si el beso nunca tiene fin. Algunos niños guardan esta palabra en sus cuadernos, clavada con alfileres.

La palabra balón es esférica y alguien la despejó del primer verso.

¿Está seguro de que desea apagar el equipo? Pregunta la palabra ordenador.

¿Cerramos aquí el verso con la palabra vacaciones? Respondo.

La palabra música es esdrújula, lúdica, mágica, cálida.

Amigo, en plural, es palabra que llora y celebra en el mismo hombro.

La palabra baloncesto es de cuatro sílabas y tres puntos.

Hámster es una palabra que me roe los recuerdos por dentro.

Amistad es palabra aguda, y grave en ocasiones.

La palabra cariño es ñoña sin el ño.

Coche, como metáfora, son además de palabras medios de transporte.

Colegio es palabra con clase.

Las flores son palabras que perfuman el tiempo.

Mamá es la primera palabra, la más nutricia, la que sirve para todo.

Papá es palabra paralelepípeda.

La palabra perro nunca se alcanza la o con los dientes.

Azul es palabra de mar y de aire.

Cantar es una palabra antigua hecha música.

Me gusta la palabra playa con bandera roja.

La palabra estuche sirve para guardar otras palabras.

Su busca la palabra felicidad.

Mar es palabra monosílaba pero no cabe en la mirada.

Mi abuela se llamaba Paz, les doy mi palabra.

La televisión es una caja de palabras vacías.

La c es el cimiento de la palabra casa.

Juegos, palabra que convoca contra el aburrimiento.

La palabra sol irradia sus rayos como palabras.

La palabra bachillerato es evaluable.

Iglú es una palabra fría pero acogedora.

La palabra libro está llena de palabras.

Para rimar con la palabra piscina hay que mojarse.

Reparto mis palabras como las porciones de la palabra pizza.

Bailar es una palabra silenciosa, llena de músculos.

La palabra deberes es una mezcla de lo que debes y lo que eres.

Flor es palabra que se abre de día y se cierra de noche.

La palabra mariposa liba de verso en verso.

Naturaleza es una palabra en peligro.

La palabra paisaje se disfruta de lejos.

Alegría es una palabra a la que nadie tiene alergia.

La palabra arcoíris se forma con otras siete palabras.

La palabra corazón es de percusión.

Diversión es palabra que gusta a niños y mayores.

Dormir es palabra necesaria para dar forma a los sueños.

La palabra gafas salta a la vista.

Leer es una palabra para cazar palabras

Reloj es una palabra para cazar el tiempo.

La palabra agua corre por el cauce de este río de palabras.

 

Raúl Vacas

 

Colaboración para el libro Imagina cuántas palabras, Alkibla Ediciones