Miércoles, 20 de septiembre de 2017

Y resultó que Peña no era tan mediático…

Parafraseando a Monterroso, el dinosaurio seguía ahí, pero ni estaba solo en el PRI ni la mayoría de esos jóvenes habían leído a Monterroso.

Sigo sin entender el manejo de medios del actual gobierno mexicano. Uno hubiera creído que un partido como el PRI, tras 70 años en el poder, si llegaba a perderlo, debería disolverse, desaparecer. Fade out, que dirían los modernos, o mutis por el foro, más clásico.

[Img #294312]Sin embargo, cuando esto ocurrió, no lo perdió del todo –siguió siendo muy fuerte, sobre todo en zonas, aunque perdiera el poder central– y, tras una aparente travesía del desierto, regresó.

Mientras tanto, en México, un país de jóvenes, habían pasado más de 10 años; muchos de esos jóvenes no sabían del PRI autoritario y, de hecho, con un poco de mala leche, se les podía poner como referencia a la “dizque izquierda”, llena de expriistas, o a la derecha, llena de los usos y costumbres priistas a los que combatió con tanto ahínco. Sí, parafraseando a Monterroso, el dinosaurio seguía ahí, pero ni estaba solo en el PRI ni la mayoría de esos jóvenes habían leído a Monterroso.

El PRI que regresó, el nuevo PRI, mediático, por supuesto, aparentemente muy “2.0”,  al menos en campaña, tenía todo para mostrarse como moderno, nuevo, para evidenciar lo rancio de los otros… Pero no, ni en campaña.

Que quede claro que estoy haciendo una reflexión bastante amoral, hablo de imagen política, no de ideas ni de lo que necesita el país… No, hoy no.

Retomo la idea: ese PRI que ganó unas elecciones con un candidato joven, mediático, popular y hasta populachero, se obsesionó con ¡parecerse al viejo PRI! Ya en la campaña se veía venir; sin embargo, como dice un amigo: “no es lo mismo verla venir que mandarla traer”.

No sé si fue para contentar a los dinosaurios o porque Peña Nieto tiene en los genes a ese priismo rancio, pero retomó las peores mañas… Y algunas otras, las retomara o no, pareció hacerlo.

Ya he escrito cómo está pagando toda la responsabilidad sobre lo que ocurrió en Iguala, cuando miembros de la “dizque izquierda” fueron los principales responsables, políticos, de la tragedia.

A partir de ahí, el enroque, el bucle, que resumo en una frase de The Economist que ya se ha hecho famosa… o histórica: “No entienden que no entienden”.

Una de las últimas, al respecto, también tuvo origen en el Reino Unido, donde estuvo el presidente de visita oficial y de ello quedó testimonio… en nuestro Hola!, una revista que sigue teniendo fuerza en México, tanta que le añaden páginas para que la edición mexicana “lo sea aún más”.

Riqueza y ostentación, glamour tonto, vacío, no parecen el mejor camino para mostrarte cercano a un pueblo cuya mayoría no ve el Hola! ni como aspiración… Vamos, que lo aspiracional de ese papel couché lo es para las élites, que gustan de parecer gringos, gachupines o… Eso sí, comiendo tacos, bebiendo tequila y gritando “¡Viva México, cabrones!” en cualquier prime city del mundo mundial.

P.D.: Como fue el Día del libro, va uno, del arribafirmante, en digital; reedición de mi primer poemario, de 2005; todo suyo:

Con toda la intención (2015): versión PDF

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Con toda la intención (2015): versión Flash

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