Sábado, 21 de abril de 2018

La Cuesta de Carvajal en la Salamanca pretérita

Cándido Ansede nos lleva de viaje a una capital charra con grandes carencias urbanísticas en el casco histórico

[Img #223815]En los alrededores del colegio Carvajal, su cuesta y las vistas de San Esteban. Es el entorno de la Cueva de Salamanca el que llena hoy la sección ‘En blanco y negro’ gracias a las fotos del gran Cándido Ansede.

El Seminario o Colegio de Carvajal fue fundado en año 1662 como seminario para huérfanos pobres de solemnidad por el catedrático y regidor de Salamanca Don Antonio de Vargas y Carvajal, sufrió un incendio el 7 de diciembre de 1791, siendo reconstruido el año posterior.

Otro incendio ocurrió muchos años después,  ya en el año 2000 ---se cree que los incendios fueron provocados---, pero esta vez no fue restaurado y se ha quedado inservible.

Según la leyenda, su fundación se debe a un incidente de Antonio de Vargas y Carvajal con un zapatero en el mercado. Dicho zapatero se encontraba buscando un gran manjar para celebrar el Lunes de Aguas, cuando vio una apetitosa anguila, pero no solo el fue el unico: Antonio de Vargas y Carvajal también se fijó en ella y preguntaron a la vez cuanto costaba.

Su precio era de sesenta reales, el rico corregidor no estaba dispuesto a pagarlos pero si el humilde zapatero. El corregidor le preguntó asombrado qué haría si enfermaba, y el zapatero le contestó que para eso estaba el hospital. El corregidor, soltero y sin hijos, había hecho testamento a favor del hospital, pero después de este hecho se sintió tan ofendido que cambió su testamento, para que toda su fortuna no fuera a parar al hospital, sino a una fundación,  el Seminario de Carvajal, en el cual los hijos del zapatero no podrían ingresar.

‘La cuesta’ salva el desnivel entre la Plaza de Carvajal y la Calle San Pablo. Estuvo atravesada por la cerca celtibérica que rodeaba al castro de Salamanca,  todavía hoy podemos observarla en una o dos hiladas corridas de bloques de granito apoyados directamente sobre las areniscas del suelo, donde forman parte de un cubo rectangular bajo la llamada Torre de Villena.

En la cuesta de Carvajal se levantaba la Iglesia de San Ciprián o de San Cebrian. Lo empinado del terreno favoreció que se construyera la sacristía en los sótanos de la Iglesia, y cuentan las leyendas que a aquella sacristía subterránea acudían algunos estudiantes a aprender magia.

La conocida como "CUEVA DE SALAMANCA"

Tras la desaparición de la Iglesia, la cuesta recibió hasta el siglo XVII el nombre de cuesta de Buenaventura,  para ser conocida posteriormente como cuesta de Del Seminario de Carvajal, apocopada en muchos casos como cuesta del Seminario o cuesta de Carvajal.

Esperanza Vicente Macías – ‘Salamanca en el ayer’